Los riesgos políticos y económicos que presentaban algunos de los destinos de la inversión española en el extranjero han disminuido en el último año. Según la aseguradora Aon Credit, que presentó la semana pasada el nuevo mapa de riesgo político y económico, pese a las mejoras producidas en más de 23 países, existen zonas como la Ex-Unión Soviética y la mayor parte del continente africano que todavía suponen un alto riesgo para la inversión.
En América Latina, donde la atracción para las empresas españolas es mayor, nos encontramos con cambios en países como Brasil o Colombia cuyos resultados son más positivos que en años anteriores, mientras que estados como Bolivia aumentan el riesgo por la incertidumbre política que generan.
Colombia pasó del «Alto riesgo» que tenían en años anteriores a un riesgo «medio alto», al igual que Brasil, que bajó de «Medio» a «medio bajo». Esto se debe según el colaborador de AON Credit, Javier Valero, a la política llevada a cabo por Lula, y sobre todo a su credibilidad internacional, ya que «cumple sus compromisos internacionales» y mantiene «una postura impecable con los operadores internacionales».
Países con riesgo
En el otro lado de la balanza se encuentran países como Cuba, Venezuela, Ecuador, y más recientemente Bolivia. Este último ha disparado el factor de riesgo con la subida al poder de Evo Morales que, tras el anuncio de su intención de nacionalizar los recursos naturales del país, ha provocado un gran desconcierto entre los inversores extranjeros.
Otros de los puntos calientes que destaca este mapa es el continente africano. Níger, Zambia o Somalia son calificados como países de «alto riesgo» mientras que el cono sur y el norte del continente se presentan como los lugares más proclives para la inversión. En el caso de las empresas españolas, destacar Argelia, Síria y Marruecos como principales puntos de acción.
Por último, el continente asiático sigue siendo fuente de tensiones a excepción de China, India, Tailandia o Malasia. Países estos últimos, en los que a juicio del director de AON Credit Jose María Segón, se echa en falta la inversión española. En este sentido también se refirió al gigante Chino, como uno de los países más interesantes para la inversión.
Por otra parte Irán se presenta como el principal factor de desestabilización en Oriente Medio, que junto a la subida al poder de Hamas en Palestina convierten a esta zona en un auténtico polvorín donde las inversiones extranjeras tienen un riesgo fuerte.
El estudio que se ha realizado entre más de 200 países, ha tenido en cuenta parámetros como la interferencia política, la legislación vigente o la falta de pago entre otros para establecer el grado de riesgo de cada país.