En 2009 el crecimiento promedio ponderado real del PIB en América Latina será menos de la mitad del que alcanzó en 2008
Pese a estar en la mejor posición de su historia para enfrentar un desaceleramiento económico global y los constantes cambios en los mercados internacionales de capital, América Latina no podrá sustraerse al actual entorno global, afirmó un artículo publicado por Standard & Poor’s.
El artículo, titulado «En América Latina, todas las señales apuntan hacia un marcado desaceleramiento en 2009», apuntó que la profunda recesión en los países industrializados, los problemas en los mercados de capital (global y locales), y la caída de los precios de las materias primas internacionales (commodities), se conjuntarán para deprimir el crecimiento en toda la región.
Standard & Poor’s Ratings Services estima que en 2009 el crecimiento promedio ponderado real del PIB en América Latina será menos de la mitad del que alcanzó en 2008, cayendo a 2.1% desde 4.8%.
«No esperamos políticas fiscales y monetarias que logren contrarrestar de manera significativa el pesado lastre sobre el crecimiento derivado del escenario global en deterioro», afirmó la analista de S&P, Lisa Schineller. «En general, los gobiernos de América Latina no logran implementar políticas fiscales contracíclicas agresivas para combatir las bajas de los ciclos económicos», agregó.
Schineller explicó que los niveles de deuda comparativamente altos y las trayectorias más cortas de estabilidad económica en los países de América Latina respecto de otros mercados emergentes, dejan poco margen de maniobra para las políticas.
«A pesar de las medidas concertadas en las políticas para liberar liquidez y de la perspectiva de recortes a las tasas de interés por parte de los bancos centrales, esperamos que el financiamiento bancario se reduzca dramáticamente en 2009», afirmó. Los mercados crediticios y de capital locales no podrán apoyar el crecimiento y mejorar los estándares de vida como lo hicieron en los últimos cinco años. Esto reforzará aún más el lastre proveniente del exterior sobre el crecimiento.
No obstante lo anterior, los países de América Latina están en mejor forma que en décadas para manejar este entorno global extremadamente desafiante. La deuda externa como porcentaje de las exportaciones de bienes y servicios en términos brutos y netos bajó significativamente en los últimos años. Asimismo, la mayoría de los indicadores sobre las necesidades de financiamiento externo y el servicio de la deuda están a la mitad de los niveles que tenían en 2002. Además, los regímenes cambiarios ahora son más flexibles.
Sin embargo, agregó el artículo, en el contexto de una restringida liquidez global y de ajustes constantes en la asignación de activos, será difícil allegarse cualquier monto de financiamiento. La mayoría de los soberanos de América Latina se encuentran en una mejor posición que sus sectores privados para manejar sus necesidades de financiamiento externo.
«América Latina enfrenta el escenario global más desafiante en décadas. Como resultado de ello, 2009 probará la resistencia de las mejoras económicas observadas en la región y el compromiso de las políticas de los gobiernos de América Latina justo cuando inicia una serie de elecciones presidenciales que se extenderán durante los siguientes dos años», concluyó Schineller.