El informe anual de la Comisión Europea sobre los progresos de Rumanía en su particular carrera hacia la adhesión definitiva, ha levantado un gran revuelo en los círculos políticos, financieros y empresariales del país. La CE no considera en su informe anual que Rumanía presente las características suficientes como para ser considerada una economía de libre mercado. Los argumentos esgrimidos en el citado informe se centran principalmente en las lagunas detectadas en la lucha contra la corrupción, donde no se han detectado mejoras sustanciales, y en la arbitraria administración de la justicia.
Hay que señalar que dentro de los círculos empresariales se ha interpretado que la CE ha querido enviar una advertencia al Gobierno rumano, acerca de la importancia que concede no sólo al fortalecimiento de las instituciones anti-corrupción, sino también a su eficacia en términos objetivos. Este es sin duda uno de los asuntos que más preocupan, tanto a la Comisión Europea, como al conjunto de los países miembros del Norte de Europa (especialmente a Alemania) que ven con recelo la adhesión de Rumania a la CE, si no demuestra realmente su implicación en la lucha contra el fraude.
Así mismo, también es importante mencionar que el informe se ha hecho público a escasos meses de las próximas elecciones generales y después de la reciente dimisión de varios de los ministros del Gobierno de Nastase, precisamente por motivos ligados a la corrupción. Las citadas dimisiones fueron prácticamente obligadas, después de que el propio Nastase defendiese públicadichos ministros.
La CE ha querido puntualizar que las conclusiones del citado informe no deben interpretarse como un obstáculo insalvable hacia la integración definitiva en el año 2007, sino como una herramienta de trabajo que el Gobierno de Rumanía debe utilizar en el futuro. ::