El evento, diseñado y organizado íntegramente por Argos Wine Consulting, marca un antes y un después en la promoción de los vinos españoles en los mercados asiáticos.

El éxito del «I Salón de los Grandes Vinos de España en China» solo puede calificarse como rotundo: Las ciudades de Hong Kong y Shanghai han acogido, durante el 17 y 19 de octubre, respectivamente, esta muestra de vinos premium españoles, batiendo todos los records de participación y asistencia en Asia a eventos del sector vinícola español. Esta iniciativa, diseñada y ejecutada desde la oficina de Argos Wine Consulting en China y apoyada por el ICEX y el «Plan China», se lanzó para mejorar el posicionamiento en el mercado chino de la marca Wines from Spain.
Desde la consultora Argos sostienen que «la notoriedad obtenida es más destacada si cabe por tratarse de una convocatoria muy selectiva», puesto que solo podían presentarse bodegas que tuvieran al menos un vino con 90 o más puntos Parker. Finalmente se inscribieron 82 firmas españolas que han exhibido sus elaboraciones en la que ha sido la mayor acción promocional jamás llevada a cabo en toda Asia para Wines from Spain.
La respuesta por parte de los profesionales chinos ha estado en consonancia con el nivel de las bodegas y con el esfuerzo de marketing realizado: Argos asegura que «prácticamente todo el que es alguien en el mercado de Shanghai y Hong Kong -importadores, distribuidores, críticos, medios especializados, restauradores o educadores- ha acudido a la cita», que ha contado con casi mil asistentes en cada una de las dos sedes.
En definitiva, el Salón de los Grandes Vinos de España en China se ha convertido, en su primera edición, en la muestra de vinos españoles más importante y de más éxito organizada nunca en Asia, ubicando a Argos Wine Consulting como firma de referencia para la promoción exterior en el sector vitivinícola. La consultora prepara ya la edición 2012, que de nuevo será un evento claramente definido y enfocado a las demandas del mercado chino.
Desde la consultora Argos sostienen que «la notoriedad obtenida es más destacada si cabe por tratarse de una convocatoria muy selectiva», puesto que solo podían presentarse bodegas que tuvieran al menos un vino con 90 o más puntos Parker.