La compañía energética checa ÈEZ compró el pasado mes de julio un grupo empresarial búlgaro de distribución energética por unos 9.000 millones de euros. Esto representa la inversión en el extranjero más importante de una empresa checa y significa el primer paso hacia el mercado energético en la Europa del sureste.
El director general de ÈEZ, Martin Roman, dijo que gracias a esta transacción la compañía se ha convertido en una empresa global.
En Bulgaria, la empresa checa compró el grupo de distribuidores que cuenta con 1,9 millones de clientes. Y la expansión de CEZ no termina ahí. Según dijo el director, la compañía quiere comprar las empresas energéticas eslovacas y también algunos distribudores en Rumanía. Martin Tlapa, del Ministerio de Mercado e Industria, comentó que ÈEZ había abierto las puertas a las empresas checas de subproveedores.