Renovación y controversia en la feria ARCO 2008

Ha sido la vigésimo séptima edición de la feria más internacional de arte contemporáneo que tenemos en España


Ha sido la vigésimo séptima edición de la feria más internacional de arte contemporáneo que tenemos en España y han seguido existiendo continuas críticas y controversias en torno a ella. El criterio de selección de los doce miembros del comité, el rechazo de gran número de galerías nacionales y la apuesta clara sobre las de carácter internacional de la feria han puesto de nuevo a ARCO en el punto de mira de muchos profesionales del sector. Sea como fuere, la feria mantiene el mismo criterio desde sus orígenes, la directora de ARCO, Lourdes Fernández, así lo manifiestó.
Nunca llueve al gusto de todos, ya es cierto, y al amparo del paraguas de ARCO, o por lo menos intentando captar algo de su cobijo, surgen propuestas alternativas a esas galerías que se quedan a sus puertas. Es Art Madrid, que hace coincidir en fechas y lugar, en Madrid, una feria paralela y alternativa.
Otro elemento a tener en cuenta en esta edición es la situación económica en la que nos encontramos y que ha hecho crear una sombra sobre la feria, puesto que en gran parte de los casos supone la gran oportunidad de facturación de las galerías que allí se emplazan.
Este año, ARCO intentó presentar una imagen renovada de la feria. Han sido varios los proyectos novedosos. El primero y más visible fue la presentación de nuevos espacios, propuesta del arquitecto Juan Herrero, que proyectó una feria más “democrática”, con una disposición de los stands más equilibrada, la cual rompía con la jerarquía y el uso de espacios privilegiados para crear uno más uniforme donde fueron las propuestas artísticas y no los nombres de las galerías las que creaban el devenir de los interesados. La feria contó además con una interesante sala VIP llena de tranquilidad y sosiego en un ambiente sofisticado, donde poder terminar de cerrar una venta, o simplemente relajarse del bullicio de la feria.
En esta edición (13-18 de febrero), el invitado de honor fue Brasil, que bajo la supervisión de los comisarios Moacir dos Anjos y Paulo Sergio Duarte, realizaron una selección de galerías y artistas brasileños que representaron al arte de este país. Fueron un centenar de artistas brasileños y una treintena de galerías, que ofrecieron un panorama artístico de gran interés puesto que se apreciaba el mestizaje de lo autóctono con lo global. Últimamente se está generando un dinamismo en la creación artística brasileña y se está fomentando el coleccionismo en Brasil, pese a no tener gran presupuesto para la adquisición de arte por parte de los museos cariocas. Lo que si es cierto es que la presentación de Brasil en ARCO ha creado un puente entre los países Iberoamericanos y Europa, unión que se ha visto reforzada por el intenso programa que, de forma paralela, se ofrece en distintas sedes de Madrid (Reina Sofía, Casa de América, Conde Duque…), que nos presentan una visión más completa de Brasil con conferencias, exposiciones, conciertos…
Siguiendo con el carácter renovador de la feria, podemos hablar de un espacio nuevo que se llama ARCO40 (2ª planta del Pabellón 14), en el que se ofreció la posibilidad de que galerías nacionales y extranjeras mostraran, en 40 metros cuadrados, la obra de tres autores con una producción reciente de los tres últimos años. Se trata un espacio de dedicado a exponer lo mejor de la joven creación artística.Además, la feria  contó con otro tipo de ofertas como SOLO PROJECTS, EXPANDED_BOX, con propuestas de arte emergente, actual, ligado a las nuevas tecnologías. El VI FORO Internacional de Expertos, que versó sobre materias como inversión, mercado, coleccionismo, tendencias, de la mano de expertos en la materia.
Finalmente, destacar la publicación oficial del catálogo de ARCO´08 tanto en versión papel como en soporte DVD, que engloba las 295 galerías de la feria (sólo 73 españolas) con la relación de los más de 3.500 artistas que proponen.
No sé si Arco será una feria más “democrática”, pese a que se insista en que se vende arte para cualquier presupuesto. Pero el poder adquisitivo, intelectual, el carácter restringido en la selección de los participantes, serían algunos de los puntos a tener en cuenta cuando se habla de la democracia del arte…