El oficialismo de Argentina logró vía libre para debatir la semana próxima en el Senado el proyecto que habilita la expropiación de Aerolíneas Argentinas y sus subsidiarias al grupo español Marsans.
El oficialismo de Argentina logró vía libre para debatir la semana próxima en el Senado el proyecto que habilita la expropiación de Aerolíneas Argentinas y sus subsidiarias al grupo español Marsans.
Las comisiones de Asuntos Constitucionales y de Infraestructura, Vivienda y Transportes de la cámara alta emitieron hoy un dictamen que habilita el debate en el plenario el próximo miércoles 17 de la iniciativa que ya fue aprobada por la Cámara de Diputados la semana pasada.
El dictamen recibió el visto bueno del oficialismo y un puñado de bloques aliados, impulsores del proyecto, y fue rechazado por la oposición, que promovía otra iniciativa para expropiar sólo los activos utilizables de la empresa para que el Estado no se haga cargo del pesado pasivo de Aerolíneas, cercano a los mil millones de dólares.
El proyecto propone declarar como empresas de «utilidad pública y sujetas a expropiación» a Aerolíneas y sus subsidiarias Austral (vuelos domésticos), Optar (operador de turismo), Jet Paq (carga) y Aerohandling (servicios de rampa).
La iniciativa establece que el Estado sólo se hará cargo de las «deudas legítimas» de Aerolíneas, que deberán ser identificadas y diferenciadas de las «ilegítimas», generadas por operaciones dolosas o mala gestión de Marsans.
Una vez que el proyecto se convierta en ley, el Estado argentino, por medio del organismo que designe, ejercerá «todos los derechos que las acciones a expropiar le confieren» para «garantizar la continuidad y seguridad del servicio».
Además, el Estado deberá encargarse del mantenimiento de las casi 9.000 fuentes laborales y del resguardo de los bienes de las empresas y presentar en seis meses un plan de negocios para las compañías, intervenidas judicialmente desde el 21 de noviembre pasado.
La Ley de Expropiaciones de Argentina establece que el objeto de expropiación debe ser antes declarado de «utilidad pública» y que por él debe pagarse una indemnización que «sólo comprenderá el valor objetivo del bien y los daños que sean una consecuencia directa e inmediata de la expropiación».
Según esta norma, el Estado deberá pagar la indemnización «dentro de los valores máximos que estimen a ese efecto el Tribunal de Tasaciones de la Nación», organismo que ya determinó que Aerolíneas tiene una valoración negativa de 832 millones de dólares, por lo que el Estado debería pagar un «valor simbólico» de un peso.
Para Marsans, dueño del 94,41 por ciento de Aerolíneas, la compañía vale entre 330 y 546 millones de dólares, según determinó el banco Credit Suisse por encargo del grupo español.
La Ley de Expropiaciones establece que si no hay avenencia respecto del valor de los bienes, la cuestión deberá resolverse mediante un juicio sumario.
La Comisión Bicameral de Reforma del Estado y Seguimiento de las Privatizaciones recomendó hace tres semanas debatir esta ley de expropiación, después de que Marsans rechazó vender la empresa al Estado argentino por un «valor simbólico».
El Gobierno argentino y el grupo español firmaron en julio pasado un acuerdo para iniciar las negociaciones para la venta al Estado de la línea aérea, pero las conversaciones naufragaron por diferencias en las tasaciones de ambas partes.
El grupo español ha advertido que demandará al Estado argentino ante el Centro Internacional de Arbitraje de Disputas de Inversiones (CIADI), tribunal dependiente del Banco Mundial (BM).