El objetivo del ponente fue el de transmitir al público qué debe conocer un ejecutivo que alude a mercados exteriores, desde el punto de vista de la normativa del protocolo en la negociación internacional. En primer lugar, Llamazares declaró que el protocolo no es un elemento decisivo en una negociación, aunque es preciso cuidarlo para que no llegue a obstaculizar el acuerdo. A continuación, pasó a hablar de las actitudes y comportamientos en los que se reflejan estas normas, como son la forma de vestir, los saludos y las presentaciones, nombres y títulos, lo que debe hablarse y lo que no para causar una buena impresión y los regalos.
De este modo, comentó que la forma de vestir es una carta de presentación, en la que generalmente conviene tender a una apariencia conservadora, basada en colores discretos. Por otra parte, el ponente indicó que en el primer contacto con el potencial socio, es importante presentarse por el apellido y utilizando el habitual apretón de manos, que acepta distintas gradaciones y modalidades. A su vez, destacó que en las presentaciones que se llevan a cabo en un país con un idioma muy diferente al de uno, se agradece considerablemente el esfuerzo de aprender unas palabras en dicho idioma para saludarse o despedirse.
Llamazares afirmó que la negociación internacional comienza con una conversación que no tiene nada que ver con el asunto que se va a tratar, y en la que hay que evitar ciertos temas tabúes como la religión o la monarquía, y evitar preguntar sobre la intimidad de la persona. El último de los aspectos abordados fue la cultura del regalo, que no es esencial en el mundo de los negocios pero que también requiere unas normas de conducta.
Para concluir, Llamazares insistió en que no hay que limitarse a imitar lo que vemos alla donde vamos, sino que hay que procurar siempre y en todo momento, no molestar.