Piden a la UE y al Gobierno español evaluar las pérdidas y canalizar las indemnizaciones al sector hortofrutícola

La consellera de Agricultura, Pesca y Alimentación en la Generalitat Valenciana se reúne con representantes del sector para evaluar el impacto de la crisis.

 


Durante la reunión ha quedado de manifiesto la urgencia de restablecer la normalidad.

En la Generalitat Valenciana, la consellera de Agricultura, Pesca y Alimentación, Maritina Hernández, ha reclamado a las autoridades de la Unión Europea y al Gobierno español el establecimiento de un procedimiento ágil y sencillo para evaluar las pérdidas ocasionadas en el sector hortofrutícola por el brote infeccioso en Alemania y canalizar rápidamente las indemnizaciones correspondientes a productores y empresas afectadas.

La consellera ha mantenido una reunión con los responsables de AVA, Asaja Alicante, Fepac, la Unió, UPA, Cooperativas Agroalimentarias, Fepex, Anecoop, Surinver y Ailimpo para abordar el impacto en el sector de la crisis provocada por el brote de «E.coli» en Alemania.

La consellera, que ha expresado la voluntad del Consell de colaborar con el Gobierno para recuperar cuanto antes la normalidad, ha señalado que la evaluación de daños debe hacerse teniendo en cuenta diversos factores.

La consellera señala que se debe establecer un sistema de compensaciones sencillo y realista, que se ajuste a las pérdidas generadas

Por una parte, cuantificar las pérdidas por el producto que ha sido devuelto, así como el que se encuentra en tránsito y no ha sido recibido al paralizarse las compras por parte de las cadenas de distribución.

También se debe tener en cuenta el producto que, estando ya listo para enviar, no ha salido debido a la cancelación de pedidos; así como aquel que se ha quedado en campo y se ha deteriorado al no ser recolectado.

En otro punto, hay que atender a la caída de precios que se está produciendo en el mercado por el daño a la imagen, pero también por el desplazamiento de nuestra oferta por parte de frutas y hortalizas procedentes de otros países.

Finalmente, ha insistido en que es fundamental «recuperar la confianza y la credibilidad de los alimentos que producimos, sanos y saludables, cuya calidad y trazabilidad son la mejor garantía de seguridad alimentaria hacia el consumidor, por lo que la UE y Alemania, así como el Ejecutivo, se deben comprometer desde este momento en una campaña efectiva de promoción de nuestras frutas y hortalizas a nivel internacional».