Barack Hussein Obama ha sido reelegido nuevamente presidente de los Estados Unidos, la cierta superación de unas dificultades económicas heredadas de la administración Bush, a pesar de la resistencia diaria en los dos últimos años ejercida por los republicanos en el Congreso, no han podido tumbar al candidato.

La celebración de los demócratas se disparó en la sede de la campaña de Obama en Chicago, cuando las cadenas de televisión comenzaron a emitir que Obama era el ganador ya que sobre las 11:20 pm cuando ya tenía la mayoría de votos necesaria, aun sin concluir el escrutinio que continuó en el resto de estados hasta bien entrada la noche. La victoria fue mucho más estrecha que su histórica elección de hace cuatro años, pero más que suficiente para ganar con holgura y evitar el posible empate tan anunciado estas últimas semanas.
La reelección de Obama ya tiene su sitio en la historia, al permitir un segundo mandato al primer presidente negro de los Estados Unidos. Cave destacar que durante más de 90 minutos después de la emisión de los resultados iniciales que otorgaban mayoría a Obama, Romney se mantuvo pendiente sin felicitar a su oponente y preparado con sus maletas hechas para viajar a los estaos que pudieran suponer un recuento de votos pero cuando se fue haciendo cada vez más claro que ninguna cantidad de votos le permitiría impugnar los resultados, llamó a felicitar a Obama poco antes de la una de la madrugada.
«Les deseo lo mejor a todos ellos, pero sobre todo al presidente, la primera dama y sus hijas», dijo Romney a sus seguidores en Boston. «Este es un momento de grandes desafíos para América, y rezo para que el presidente tenga éxito en la orientación de nuestra nación».
Los hispanos representaron una parte importante de la coalición ganadora de Obama tal y como apuntaban los datos preliminares de las encuestas. Y antes de que la noche hubiera terminado, ya había ciertas recriminaciones de los republicanos más moderados que dijeron que Romney había ido demasiado lejos durante las primarias con sus declaraciones en contra de la inmigración ilegal, incluyendo su promesa de políticas que llegarían a realizar deportaciones.
Para Obama, el resultado le ratifica en su empeño de una sanidad pública a la europea y que Romney se había comprometido a derogar. La ley continuará ahora su camino hacia la aprobación e implementación casi completa en 2014, con la promesa de cambiar significativamente la administración de los servicios médicos a nivel nacional en Estados Unidos.
Confiado en que la economía está finalmente en el camino de la estabilidad, Obama y sus asesores han dado a entender que iban a tratar de abordar algunas de las grandes promesas que no se hicieron en su primera legislatura, incluyendo entre otras la reforma migratoria que han eludido los presidentes de ambas partes durante décadas.
Obama, de 51 años, se enfrenta a gobernar en un país profundamente dividido, donde los republicanos retuvieron su mayoría en la Cámara de Representantes y los demócratas mantuvieron el control del Senado. Su reelección le ofrece una segunda oportunidad que pronto se pondrá a prueba.