El Puerto de Tarragona, se halla ubicado en la confluencia de dos grandes ejes de desarrollo económico español como son el Arco Mediterráneo y el Valle del Ebro. Esta excepcional situación geoestratégica le confiere una especial relevancia que le permite liderar las diferentes actividades logísticas que se desarrollan en esta relevante zona de Cataluña.
La dilatada historia del Puerto de Tarragona, con más de 2.200 años de antigüedad, se remonta al periodo del Imperio romano, en donde Roma utilizó este puerto como plataforma logística fundamental para acabar las Guerras Púnicas mediterráneas e iniciar la conquista de la península.
En el último cuarto del siglo XX, el Puerto de Tarragona, experimentó un espectacular auge en sus tráficos, fundamentalmente derivados de la implantación en esta zona del gran complejo petroquímico que cataliza la mayor parte de la actividad industrial de la misma.
Esta situación, aunada con la eclosión experimentada por el transporte marítimo debido a la globalización económica imperante, ha llevado a que el Puerto de Tarragona se convierta en uno de los más importantes del Estado, moviendo anualmente tráficos cercanos a los 30 millones de toneladas.
Las grandes inversiones en obras que se están llevando a cabo en la construcción de nuevas terminales portuarias, los nuevos accesos, la incorporación de nuevas superficies en primera línea de costa, la puesta en servicio de la Zona de Actividades Logísticas del Puerto, todo bajo un prisma uniformizador, tal como se refleja en el recientemente presentado Plan Director del Puerto, que permitirá la organización y racionalización de los diferentes tráficos que han de consolidar, el papel de nuestro puerto como uno de los más importantes del Área Mediterránea.
Un nuevo Plan Director del Puerto muy ambicioso, que conjuga la iniciativa pública y la privada, alcanzando una cifra total de inversión en infraestructuras de 754 millones de Euros en los próximos 15 años. Una actuación inversora que denota claramente la decidida apuesta que efectúan las empresas por consolidar su presencia de una forma estable y permanente.
La amplia red de comunicaciones y accesos, tanto de carreteras, autopistas y ferrocarril; la capacidad aeroportuaria, así como la disponibilidad de terminales con grandes superficies y calados, configuran al Puerto de Tarragona como uno de los grandes centros estratégicos y logísticos del Sur de Europa.
Todo ello, unido a los nuevos tráficos marítimos provenientes del Mercosur, y a la gran capacidad de penetración en el contexto europeo que le va a permitir la llegada del ferrocarril de ancho europeo a las mismísimas instalaciones portuarias, hacen entrever unas grandes expectativas de futuro que se han de ver reflejadas de manera casi inmediata en un aumento y diversificación de las mercancías, y en una superior capacidad de negocio para todos aquellos agentes que operan en el ámbito del Puerto de Tarragona.