Ya no existen fronteras, aunque sí factores de riesgo cuya cobertura es básica para llevar a buen puerto un proyecto empresarial internacional.
Los empresarios españoles buscan seguridad y asesoramiento financiero. Las entidades financieras, clientes fijos y emprendedores. Juntos pueden convertirse en buenos aliados a la hora de realizar grandes negocios en cualquier parte del mundo
Sin lugar a dudas: la banca ha apostado con fuerza por los negocios internacionales. No hay más que cotejar las cifras de comercio internacional en nuestro país para entender su interés. Según un reciente informe de las Cámaras de Comercio, las exportaciones españolas crecerán un 3,9% en 2003 y un 4,4% en el próximo año. El mismo informe resalta que las ventas españolas en el exterior aumentaron un 7,05 %, hasta alcanzar los 58.411 millones de euros en los cinco primeros meses del año.
Para el conjunto de 2003, las Cámaras prevén una progresiva reactivación de la economía mundial, apoyada en la estabilización de los precios del crudo, en la mejora de la capacidad de crecimiento y de creación de empleo y en el comportamiento favorable de los mercados financieros. La OMC (Organización Mundial del Comercio), por su parte, estima un crecimiento del comercio mundial cercano al 6,4% para éste y el próximo ejercicio. Es más, Jordi Serret, director general del COPCA (Consorcio de Promoción Comercial de Cataluña), piensa que «el comercio internacional se hace sólo con países que no sean de la zona euro. Alemania, Francia o Italia debe ser el mercado doméstico del empresario español».
Soluciones individualizadas
Pero ¿qué servicios internacionales busca el empresario español? Ni más ni menos que obtener el mismo nivel de servicios en el extranjero que en España. Desde la gestión de cobros hasta la financiación en moneda local, pasando por la cobertura de riesgos de tipo de cambio, todo tiene cabida en la banca internacional.
Internet y las nuevas tecnologías han encontrado un fértil caldo de cultivo en el sector bancario. De esta manera, se entiende que los Servicios de Banca Transaccional (cobros y pagos desde servicios de banca electrónica y cash management) sean los más demandados por el empresario español, según Germán Domínguez Rodríguez, director de Global Banking Services de Societe Generale.
La gestión de la tesorería de una empresa internacional requiere equilibrar los distintos saldos en diferentes divisas entre todas las filiales. «No tendría mucho sentido que una empresa que tiene continuos excedentes de liquidez sin remunerar en una filial en el centro de Europa, se encontrara con que otra de sus filiales, en Asia, por ejemplo, tuviera que recurrir a líneas de crédito para financiar su expansión en la zona», afirma Maurits Mulder, director general de Fortis en España y Portugal.
La banca on line facilita la confección de «trajes a medida» para cada empresario. Para cada problema existe una solución única. Para cada mercado un asesoramiento específico. «La atención y tutela individualizada de los clientes empresas a través de la figura del gerente de empresa, como vértice desde el que se complementa la oferta de servicios que la empresa precisa y que son suministrados desde las fábricas de cada producto», comenta Pedro Sáez Regalado, director de banca de Empresas y de la división de América del Banco Santander Central Hispano (SCH).
Clientes para siempre
La banca no quiere clientes puntuales sino encontrar un cliente y profundizar su relación con él. Juan Carlos García Centeno, director para España y Portugal del Royal Bank of Scotland, facilita a los empresarios españoles productos y servicios para hacer negocios en el extranjero, ya sea cliente del banco o no. «El RBS es un banco de relación, no nos interesa una transacción, sino una relación a largo plazo. Al cabo de unos años, nos peleamos a ver quién paga el café», indica García Centeno. Las relaciones con los bancos tienen un coste pero la obtención de información en tiempo real y la optimización de recursos que conlleva pueden ser vital para la supervivencia de la empresa.
La labor de la banca internacional moderna va más allá de los tradicionales descuentos de papel o transferencias entre países. Los Trade Services, servicios relativos a la operativa de comercio exterior y su financiación, como créditos documentarios, remesas o forfaiting, se configuran como piezas clave en el asesoramiento al exportador.
Y además, consultores…
Pero aún hay más. El desconocimiento de nuevos mercados, de las costumbres y usos comerciales o de la fiabilidad de determinados proveedores o clientes pueden echar atrás proyectos empresariales viables. El banco ejerce, en este sentido, una labor de consultoría. «Tratamos de incentivar, acompañar y apoyar al empresario español, pero también facilitarle asesoramiento local de confianza», asegura Pedro Sáez Regalado, de SCH.
Royal Bank of Scotland va más lejos todavía. «Nos gusta que el cliente compre una acción nuestra y nosotros una de ellos. Queremos que nuestros clientes ganen dinero. Queremos ser socios», apunta García Centeno. En esa línea se muestra Víctor Beser Sastre, director de Comercio Exterior del Banco Popular, el cual está convencido de que lo que los empresarios necesitan es «un socio seguro que en sus operaciones de implantación en terceros países les informe y facilite contactos; les permita aperturar cuentas en cualquiera de los países sin moverse de España y posteriormente, a través de su aplicación de banca electrónica les facilite el acceso a la información de cobros y pagos y la gestión de los mismos desde las oficinas de la propia empresa».
La presencia física de una filial del banco español en la zona dónde se quiere hacer negocios siempre es importante. «El poseer un banco local permite ofrecer una gama completa de servicios y productos bancarios locales y no solo esporádicos. Además, el nivel de servicio de matriz y filial tiende a igualarse en cuanto a límites de crédito, riesgos, precios, garantías, etc», comenta Pedro Sáenz Regalado, de SCH.
La gran mayoría de los grandes bancos que operan en España tienen filiales en casi todo el mundo o bien acuerdos con bancos locales. La banca española apostó mayoritariamente por Latinoamérica pero Fortis y Societe Generale tienen filiales en cualquier parte del mundo, desde el Magreb hasta China. ¿Alguien piensa que no nos encontramos en la era de la globalización?
El riesgo de las divisas
En un solo día, el efecto de la variación del precio de la divisa local en la cuenta de resultados de la empresa española puede ser devastador. «Oscilaciones en los precios de un 1% son habituales en el día en los mercados de divisas, por lo que es necesaria la cobertura a través de forwards», afirma Antonio García Rebollar, presidente de Renta 4 Gestora.
La nueva revisión al alza del crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) de Estados Unidos en el segundo trimestre del año a finales de septiembre hizo que el euro volviera a perder terreno respecto al dólar. El PIB estadounidense creció un 3,3% entre abril y junio, frente a las cifras del primer trimestre del año, dos décimas por encima del último cálculo realizado hasta ahora y propició que la moneda única cayera hasta los 1,1443 dólares.
Los expertos consideran que el euro tiene potencial alcista frente al billete verde una vez que supere la marca de los 1,1500 y los 1,1525. «Las perspectivas positivas para el euro son una señal de la debilidad del dólar y no de una fortaleza propia de la divisa europea», corrobora García Rebollar.
En la reciente cumbre de Dubai, los siete países más industrializados (el grupo G-7) pidieron más flexibilidad a los mercados de divisas con un implícito mensaje para que Japón dejara de intervenir el yen para poder así favorecer sus exportaciones.
Aunque son muchos los productos y servicios, en nuestra próxima entrega (en el número de noviembre) destacaremos algunos productos específicos que algunos bancos ofrecen para apoyar las actividades que las empresas españolas realizan en el extranjero. ::