Lula y Chávez logran la firma de siete nuevos acuerdos

Van desde la construcción de una siderúrgica hasta un plan para el cultivo de soja


Brasil y Venezuela reforzaron su asociación con la firma de siete nuevos acuerdos, entre ellos uno para construir una siderúrgica y otro para avanzar en una refinería, durante una reunión de carácter trimestral entre los presidentes Luiz Inácio Lula da Silva y Hugo Chávez.


 


“El impacto de todos estos acuerdos en Venezuela es impresionante. Quiero agradecer a Brasil su cooperación desinteresada, que es inédita”, afirmó Chávez en una rueda de prensa conjunta con Lula tras la reunión que tuvieron en la ciudad amazónica de Manaos (norte de Brasil).


 


“En un año hemos avanzado mucho en acuerdos que no se han quedado apenas en el papel”, agregó el mandatario venezolano al referirse a las cuatro reuniones trimestrales que los dos jefes de Estado hicieron en el último año para avanzar en su asociación estratégica.


 


Entre los acuerdos firmados figura un contrato para que la firma brasileña Andrade Gutiérrez construya en el estado venezolano de Bolívar una planta para la Siderúrgica Nacional de Venezuela con capacidad para producir 1,5 millones de toneladas de acero al año.


 


Igualmente fue suscrito un término de compromiso por el que la petrolera brasileña Petrobras y la venezolana PDVSA establecen las condiciones de una sociedad para construir la refinería binacional Abreu Lima en el estado brasileño de Pernambuco.


 


Pese a que Petrobras ya inició las obras de dicha refinería y las dos empresas avanzan en las negociaciones para una sociedad con el 60% de participación de la brasileña y el 40% de la venezolana, hasta ahora no han firmado los estatutos de dicha asociación.


 


“Lo que firmamos hoy son los pasos que hay que dar para la constitución final de la empresa mixta. Aquí se firmó el acuerdo de accionistas”, dijo el ministro de Energía de Venezuela y presidente de PDVSA, Rafael Ramírez.


 


Los dos países también concretaron un memorando sobre modelos para financiar la construcción de viviendas populares y un acuerdo para actualizar el régimen de servicios aéreos entre los dos países.


 


Igualmente suscribieron un pacto para poner en marcha un plan de complementación industrial, otro para reforzar un plan conjunto para desarrollar el cultivo de la soja en Venezuela y un memorando de cooperación agrícola familiar.


 


Ambos presidentes latinoamericanos destacaron que todos los tratados permiten que Venezuela, que siempre fue un país económicamente dependiente de sus exportaciones de petróleo, utilice esa riqueza para invertir en la industrialización y en la agricultura.