Fotografía de archivo libre de derechos creada por Jeffrey F Lin en Unsplash.
COPA DEL MUNDO DE HOCKEY 2026
La selección española de hockey masculino doblegó a la anfitriona Países Bajos por un agónico 3-4 en una semifinal memorable. Con un triplete de un estelar Chefo Basterra, los RedSticks resistieron un asedio final para citarse con la historia el próximo domingo en la gran final de la Copa del Mundo.
Una gesta ante los dos anfitriones
La historia se escribe con hazañas memorables, y la de los RedSticks en esta Copa del Mundo de 2026 ya tiene un capítulo dorado. Primero fue Bélgica en su casa. Ahora, Países Bajos en la suya. La selección española asaltó Amstelveen, silenció un estadio abarrotado y selló su pase a la final del Mundial tras vencer por 3-4 al gran dominador de este deporte. No importó la presión, ni el ambiente, ni la entidad del rival. España compitió con un coraje y un talento extraordinarios para volver a una final 28 años después.
Dominio inicial neerlandés y un muro llamado Calzado
El encuentro arrancó con una intensidad asfixiante por parte de Países Bajos. Apenas habían transcurrido treinta segundos cuando una genialidad de Duco Telgenkamp dejaba solo a Thierry Brinkman, pero la figura de Luis Calzado se agigantó para desbaratar la ocasión. El guardameta español se convirtió en un pilar fundamental, repeliendo un tiro de Lars Balk y otro del propio Brinkman. Poco a poco, España se sacudió el dominio y empezó a generar peligro a través de Pol Cabré y Chefo Basterra. Sin embargo, fueron los locales quienes golpearon primero. En el minuto 22, Koen Bijen culminó una asistencia de Duco Telgenkamp para poner el 1-0 con el que se llegó al descanso.
Un vendaval español para la historia
Tras el paso por vestuarios, los RedSticks salieron con otra cara, dispuestos a reescribir el guion. El premio a la insistencia llegó en el minuto 41, cuando Marc Miralles conectó con Chefo Basterra dentro del área para que este desviara la bola al fondo de la red, estableciendo el empate. El partido entró entonces en una fase decisiva. Una acción de Telgenkamp sobre Xavi Gispert le costó una exclusión de diez minutos al neerlandés, y España no perdonó. En un abrir y cerrar de ojos, Pepe Cunill asistió a Chefo Basterra para firmar la remontada (1-2). Segundos después, el propio Cunill convertía un penalti córner para ampliar la ventaja al 1-3. El éxtasis llegó cuando Nico Álvarez forzó un penalti stroke que un infalible Basterra transformó para completar su «hat-trick» y colocar un increíble 1-4 en el marcador.
Resistencia heroica y billete a la final
Con todo perdido, Países Bajos se lanzó a un asedio desesperado, retirando a su portero y empujado por una afición que no dejó de creer. La presión surtió efecto y los goles de Jip Jansen y Joel de Mol redujeron la distancia al 3-4. Los minutos finales fueron un ejercicio de resistencia agónica, con el estadio rugiendo y cada segundo pareciendo una eternidad. Pero la defensa española aguantó, luchó cada bola como si fuera la última y protegió la ventaja hasta que sonó la bocina final. El estallido de júbilo fue inmediato. España está en la final, la tercera de su historia. La cita con la gloria será el próximo domingo, a las 16:30, en el Belfius Hockey Arena.
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