La vigésimo quinta Feria Internacional de Arte Contemporáneo cerró sus puertas con un incremento del 13% en sus ventas. Unos resultados que también revalidan el apoyo del público, con un nuevo éxito de asistencia que rondó la cifra de 190.000 visitantes, y un aumento acumulado del 5% sobre la edición anterior.
Un balance también satisfactorio en términos cualitativos, con rasgos que se han visto plenamente consolidados como la internacionalización de la muestra, su alto nivel profesional, la confirmación de un coleccionismo joven y la apuesta firme por las nuevas tendencias creativas. Precisamente, la investigación y la presentación de la evolución artística más reciente, de la mano de comisarios de renombre, han confirmado a ARCO como la primera feria internacional que ofrece un proyecto fuera de la estructura rígida del mercado anglosajón o centroeuropeo, y que ha optado por un discurso orientado a la diversidad de los mercados emergentes.
La tendencia iniciada en ARCO en pasadas ediciones parece haberse confirmado. Lo que se anunciaba como la emergencia de un nuevo y joven coleccionismo, se ha convertido en una realidad. Según manifestaciones de un alto porcentaje de galeristas, que han visto aumentar sus ventas notablemente así como sus contactos y acuerdos con instituciones y otras galerías, ARCO'06 se ha hecho eco del cambio progresivo que se ha producido en torno a la demanda de arte contemporáneo. A pesar del fuerte peso del coleccionismo internacional, la feria comienza a concentrar un alto número de coleccionistas y compradores españoles con un perfil cada vez más cualificado. A las instituciones y a las grandes corporaciones sobre las que descansaba el coleccionismo nacional, se suma ahora un coleccionista con un alto conocimiento del mercado y del panorama artístico, visitante frecuente de exposiciones y muestras internacionales y con unos intereses que sobrepasan lo local centrándose también en autores internacionales.
Ello consecuentemente ha hecho afianzar la confianza de las galerías extranjeras en el mercado nacional, que comienzan a percibirlo como un escenario de creciente potencial. Una tendencia que viene a coincidir con un momento de euforia que se ha extendido en las recientes subastas celebradas en Londres, en las que artistas españoles con proyección internacional -Chillida, TÃ pies, Juan Muñoz, Miquel Barceló, Antonio Saura, Manolo Valdés- han reactivado el interés de grandes coleccionistas, con una notable revalorización. Una fiebre que también ha llegado a ARCO donde se han vendido piezas de gran valor como un Chillida de 1'35 metros valorado en dos millones de euros.
Mención especial merecen también las instituciones, en otro tiempo fuera del circuito del comercio artístico y hoy convertidas en el principal puntal de ventas de las galerías, gracias al apoyo de ARCO. En efecto desde el Museo Reina Sofía, que ha adquirido en la Feria por valor de más de un millón de euros, hasta el Museo de Arte de Castilla y León, MUSAC, que ha invertido alrededor de 350 mil euros, pasando por la Fundación ARCO, que ha incrementado sus fondos con un presupuesto de 174.000 euros, además de Fundación Coca-Cola, la Comunidad de Madrid, la Diputación de Málaga, o el Museo de Álava, entre otros muchos museos e instituciones, han centrado un año más sus programas de adquisiciones en ARCO, como principal referente para la ampliación de sus colecciones.