El exceso de oferta hotelera en determinadas zonas de nuestro país ha provocado una fuerte presión sobre los precios, lo que se ha reflejado en un continuo lanzamiento de ofertas y descuentos para mantener los índices de ocupación, según señaló un estudio de la consultora DBK presentado con motivo de la temporada de vacaciones.
Pese a esta guerra de precios, durante 2005, los hoteleros españoles facturaron 9.900 millones de euros, un 6% más que el año anterior. Todo ello gracias a la fuerte demanda nacional y la recuperación del turismo extranjero.
Por segmentos, los hoteles urbanos crecieron por encima de la media gracias al auge del turismo cultural y de negocios, situándose los beneficios en 3.265 millones de euros, un 7% más que en el año anterior. Por su parte, los establecimientos vacacionales aumentaron la facturación un 5% hasta llegar a los 6.595 millones de euros.