Los bancos españoles buscan su crecimiento en Latinoamérica

Aunque el crecimiento medio de todos los países latinoamericanos estará en torno al 3,6%, algunos como Perú crecerán por encima del 5%.

 


El trabajo de SIAG Consulting lo coloca a la vanguardia en el sector financiero tanto en su vertiente tecnológica como en los aspectos regulatorios que lo rigen.

SIAG Consulting, empresa española dedicada a la Consultoría Financiera y de las Tecnologías de la Información, ha comenzado a preparar el establecimiento de su delegación en México para dar soporte funcional y técnico a bancos, aseguradoras y grandes corporaciones en Latinoamérica.

Gracias a su diversificación, los bancos españoles están conteniendo mejor los efectos de la crisis en España, lo cual está favoreciendo acciones en Latinoamérica.

Desde la compañía se señala que los países latinoamericanos son un escenario adecuado para aquellos bancos que quieran mejorar su cuenta de resultados.

Javier Hervás subraya: «Desde SIAG estamos ayudando a varios bancos a instalarse en esta región y a mejorar su crecimiento»

En ese sentido y de acuerdo con los datos manejados por SIAG Consulting, la región crecerá durante los próximos años a una media del 2,5%, aunque habrá algunos países como Perú que lo harán por encima del 5%.Además, la región se está convirtiendo en receptora de grandes cantidades de capitales que están abandonando Europa debido a la crisis, lo que supone una gran oportunidad para bancos de inversión con experiencia.

Pese a esas buenas noticias, algunos países de la región también están sufriendo las consecuencias de la crisis europea. Así, por ejemplo, Brasil ha reducido su previsión de crecimiento para el año próximo del 3,2% al 2%.

Javier Hervás, director de la delegación de SIAG en México, explica: «Es importante que los bancos españoles comiencen a expandir sus acciones en Latinoamérica, ya que la situación general de la zona es buena teniendo en cuenta que con un crecimiento en desaceleración y después de muchos años de rápida expansión del crédito, debe asignarse máxima prioridad a la supervisión y la regulación prudencial basadas en el riesgo y a medidas macroprudenciales para hacer frente a los riesgos fiscales«.