Los bancos chinos pasarán la actual crisis financiera mundial en casa, centrados en su propio mercado interior, sin salir en busca de las oportunidades que ofrece el debilitado sector bancario internacional en estos momentos.
Por Tania Romero.-Los bancos chinos pasarán la actual crisis financiera mundial en casa, centrados en su propio mercado interior, sin salir en busca de las oportunidades que ofrece el debilitado sector bancario internacional en estos momentos.
«Puedes comprar barato, pero no todo es cuestión de vender y comprar, se trata de tener una visión estratégica», explicó el presidente del Minsheng Bank, Eddie Wang, en el II Foro de los Banqueros celebrado en la ciudad de Shanghai.
Manuel Galatas, responsable para Asia del banco español BBVA, socio del chino CITIC Bank, explicó que «todavía va a pasar algún tiempo» antes de que los bancos chinos salgan al exterior, sobre todo porque «tienen mucho potencial de crecimiento interno» y no necesitan aventurarse fuera.
El enorme mercado interno chino es, por el momento, suficiente para mantener a los bancos del país asiático aunque, según los participantes en el foro, no deben confiarse, dada la ralentización de la propia economía china y la entrada en recesión de Estados Unidos, Europa y Japón.
Pero no sólo el confortable mercado interior frena a los bancos chinos a la hora de salir al exterior, explicó el español Pedro Nueno, presidente ejecutivo de la Escuela Internacional de Negocios China-Europa (CEIBS), que acogió el foro.
Según Nueno, los bancos chinos sí quieren cruzar sus fronteras, pero tienen «un gran temor de que no salga bien» y «no ser bien recibidos» en el exterior.
Galatas, por su parte, aseguró que las entidades chinas necesitan «mejorar la gestión y tener una estrategia clara» para salir al exterior, aunque van avanzando, según su experiencia con CITIC Bank, donde el BBVA aumentará de forma «inminente» su participación del 4,83% al 10,07%.
El experto financiero del Banco Mundial Wang Jun explicó que el gran problema de los bancos chinos, tanto en el mercado interno como para su posible salida al exterior, es su organización, con divisiones de control, supervisión y gestión cuyas funciones se solapan.
Señaló también que el consejo de administración de las entidades chinas no tiene apenas poder, mientras que el presidente tiene un poder casi absoluto.
Sin embargo, las pocas salidas de los bancos chinos al exterior también tiene ventajas, ya que ha ayudado a que la crisis financiera internacional haya tenido un impacto limitado en ellos.
Aún así, el anuncio de que siete entidades chinas, incluidas las mayores del país, tenían 495 millones de euros (712 millones de dólares) en bonos del banco de inversión estadounidense Lehman Brothers provocó el hundimiento de la Bolsa de Shanghai y la intervención de Pekín para frenar la caída de las acciones de los grandes bancos estatales.
Los fondos expuestos a Lehman Brothers eran muy escasos, por ejemplo, en el Banco Industrial y Comercial de China (ICBC), el mayor del país, fueron sólo de 107 millones de euros (151,8 millones de dólares), el 0,01% de sus activos totales.
Sin embargo, el anuncio de la relación con la entidad estadounidense desató el pánico entre los inversores chinos, poco acostumbrados a ver a sus bancos en dificultades.
Zhu Min, vicepresidente del Banco de China, tercero del país y también relacionado con Lehman Brothers, recordó que las hipotecas de alto riesgo, culpables en buena medida de la crisis en Estados Unidos, solo suponen un 3% de todos los préstamos de la economía china.
Aunque también reconoció que la exposición a los derivados financieros es alta y que «el impacto en la economía real (china) es inevitable».