El Consejo rector de la Zona Especial Canaria (ZEC) ha aprobado la implantación de la undécima compañía en La Palma, Reciclajes Pérez y Garnier S.L., una empresa que presentó uno de los proyectos con mayor volumen de inversión, 2, 4 millones de euros, con respecto a los de otras de las ya establecidas.
Los promotores de la empresa palmera, que se dedica al reciclaje del metal y que recibió la confirmación de su aprobación para ubicarse en el polígono industrial de Mirca el pasado noviembre, tras la última reunión del máximo órgano de la ZEC, esperan que ésta empiece a funcionar en mayo de 2007. Para ello, será necesaria la construcción de la planta que, según explicó Alicia Pérez Gernier, responsable de la nueva empresa, «se dedicará al reciclado de metal centrando su actividad en la recuperación de materiales provenientes de vehículos en desuso, con un tratamiento conforme a criterios medioambientales».
Reciclajes Pérez y Garnier recibió el visto bueno en la misma convocatoria en que los obtuvieron otros trece proyectos empresariales, cifra que para el área de baja tributación es una confirmación del buen momento que atraviesa la herramienta fiscal. De hecho, se han alcanzado compromisos con 381 empresas que pretenden realizar una inversión superior a los 377 millones de euros en la zona franca canaria y a crear casi 6.000 empleos.
En la actualidad son 11 las empresas que operan con autorización ZEC en La Palma, una cantidad que implica un montante de inversión de 20,62 millones de euros y la creación de 87 puestos de trabajo. Como industria, Reciclajes Pérez y Garnier se incorpora a la nómina de cinco empresas que la ZEC dispone en su lista de autorizadas en la isla canaria que, después de Fuerteventura, se convierte así en la segunda del archipiélago no capitalina con mayor número de compañías que operan bajo los beneficios fiscales de la zona. Fuerteventura, por delante, cuenta con 15 negocios industriales.
Bruselas decidirá si crecen los proyectos en La Palma
Es, para el presidente de la ZEC, Juan Romero Pi, «una muy buena noticia» el hecho de que se permita a empresas operar en islas no capitalinas y recordó que, en el pliego de modificaciones enviadas a Bruselas para acometer la prórroga de la herramienta fiscal, «se ha incluido una propuesta de reforma para flexibilizar los requisitos de inversión y empleo en los territorios que sufren la doble insularidad». El objetivo que se permite con esto es, según aclaró Romero Pi, que se logre «adecuar los límites para beneficiarse de las exenciones fiscales a la realidad económica de islas como La Palma, en la que una inversión superior a los 100.000 euros y la creación de empleo por encima de los cinco trabajadores son cifras que superan la media de las pequeñas empresas en las islas no capitalinas». El presidente concluyó augurando que «el número de proyectos crecerá», si se alcanza la prórroga con las modificaciones solicitada a Europa.