Las TIC contribuyeron con un 50% al incremento de la productividad de la UE

Las Tecnologías de la Información y de la Comunicación (TIC) sigue siendo uno de los sectores más dinámicos de Europa, a pesar del declive en el crecimiento del mercado en el año 2006, según se desprende del segundo informe anual de la iniciativa i2010, publicado por la Comisión Europea.
Este proyecto europeo pretende fomentar la economía digital mediante la combinación de investigación, herramientas reglamentarias y asociaciones público-privadas.
Según el análisis de la CE, la inversión tanto pública como privada en TIC empieza a dar sus frutos y el sector continúa creciendo más rápido que el conjunto de la economía europea. De hecho, estas tecnologías están detrás de más de la mitad del incremento de la productividad de la UE entre 2000 y 2004, siendo los sectores de programas informáticos y servicios de tecnología de la información (5,9% en 2006-2007) los que mejores resultados muestran. Según muestra el informe, el mercado de software en la UE es tan dinámico como los mercados de Estados Unidos y Japón. No obstante, se prevé que el crecimiento de los servicios de TI en Europa será menor que en Estados Unidos.
El estudio también pone de manifiesto que las empresas están invirtiendo nuevas y más desarrolladas tecnologías, además de constatar que los ciudadanos de la Unión Europea cada vez están adoptando más rápidamente nuevos servicios en línea.  De hecho, se ha establecido un nuevo récord de nuevas conexiones de banda ancha: en los 12 meses anteriores a noviembre de 2006 se instalaron 20,1 millones de nuevas líneas de banda ancha, siendo Países Bajos (30%) y los países nórdicos (25-29%) los que mayor índice de penetración muestran.
Gran parte de estas nuevas líneas pertenecen a las empresas de Europa y se calcula que actualmente al menos tres cuartos de las empresas utilizan banda ancha. Sin embargo, según este mismo informe, el impacto que ejercen las TIC sobre los propios procesos empresariales es menor. Así, el 14% de las empresas de la UE venden por Internet y un porcentaje algo más bajo de los negocios han establecido conexiones automáticas con sus socios.