Con esta iniciativa, también se pretende garantizar los derechos de los inversores

La Unión Europea ha dado nuevos pasos para impulsar la inversión internacional, el comercio y garantizar los derechos de los inversores. Un paquete de medidas en el que está trabajando la Comisión Europea a través de dos iniciativas. La primera de estas medidas se basa en un documento estratégico en el que la institución europea analiza cómo se puede utilizar la competencia de la UE en materia de inversiones extranjeras directas para impulsar la competitividad y el comercio con el fin de poder favorecer el crecimiento y contribuir a la generación de puestos de trabajo, de manera que se pueda conseguir los objetivos establecidos por la Estrategia 2020.
Además de esta línea, las medidas en las que trabaja la Comisión Europea se contemplan en un reglamento en el que se establecen disposiciones transitorias con las que se quiere dar garantías a los convenios bilaterales de inversión existentes o pendientes entre la UE y terceros países, sobre todo, en materia de seguridad jurídica.
Cabe señalar que a raíz del Tratado de Lisboa, la UE tiene una posición negociadora más fuerte que le permite obtener una mejor protección de las inversiones para todas las empresas europeas, ya que, de acuerdo con este marco, la política de inversión se desarrollará y se gestionará a nivel europeo.
Unas actuaciones que son necesarias según el comisario de Comercio de la UE, Karel De Gucht, quien ha indicado que «los inversores europeos necesitan entornos empresariales abiertos, fiables y previsibles para poder progresar; estas propuestas tienen por objeto consolidar la capacidad de la UE de garantizarles una situación justa. A largo plazo, una política de inversión global permitirá a Europa seguir siendo el principal actor en el ámbito de las inversiones extranjeras directas, garantizar el mejor trato a todas las empresas europeas, impulsar el crecimiento y crear puestos de trabajo en este momento crucial».
Según la Comisión Europea, las inversiones extranjeras directas constituyen un motor esencial del crecimiento económico, además de contribuir a crear puestos de trabajo, optimizar el reparto de recursos, permitir transferir tecnología e impulsar el comercio.
En este sentido, señalan que la UE es el principal agente mundial en el ámbito de las inversiones extranjeras directas. Por ejemplo, en el año 2008, el volumen saliente de inversiones extranjeras directas fue de 3,3 billones de euros, mientras que el volumen entrante en la UE alcanzó los 2,4 billones de euros.
Unas inversiones que están garantizadas por convenios bilaterales de inversión en los que se establecen los términos y condiciones de inversión de los nacionales y las empresas de un país en otro y un nivel de protección jurídico vinculante para fomentar los flujos de inversión entre dos países. Los Estados miembros de la UE son, además, los principales suscriptores mundiales de convenios bilaterales de inversión. En total, se han celebrado alrededor de 1.200 convenios bilaterales.
La UE es el principal agente mundial en el ámbito de las inversiones extranjeras directas, sólo en 2008, el volumen saliente de IED fue de 3,3 billones de euros, mientras que el volumen entrante en la eurozona fue de 2,4 billones de euros