Se publicarán además los test de solvencia de los bancos para evitar la incertidumbre sobre el sistema financiero

Los líderes de la Unión Europea han acordado en el último Consejo Europeo de la presidencia española, introducir un impuesto o tasa a los bancos que servirá para sufragar futuras crisis. Además, también se ha acordado la conveniencia de que se publiquen los test de solvencia a los que son sometidos los bancos con el fin de reducir y evitar la incertidumbre sobre el sistema financiero y que éste sea sólido y saneado. Un planteamiento que se llevará a la próxima cumbre del G-20, que se celebrará en Toronto.
Tras la celebración del Consejo Europeo en Bruselas, su presidente Herman Van Rompuy señaló que se había llegado a este acuerdo sobre el principio de la tasa a la banca con el que se espera que se contribuya a un reparto más equitativo del coste de la crisis financiera y a una mayor estabilidad del sistema.
La medida tiene como finalidad contribuir a un reparto más equitativo del coste de la crisis financiera y a una mayor estabilidad del sistema
Por su parte, el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durão Barroso, explicó que las decisiones tomadas por los veintisiete líderes constituyen un «mandato claro y unido» para la reunión del G20. En este sentido, añadió que «estamos enviando una clara señal a nuestros ciudadanos, a los mercados, y también a nuestros socios, de que vamos a reducir nuestros déficit, nuestra deuda, y de que vamos a revitalizar nuestras economías. Nos gustaría ver el mismo grado de determinación en nuestros socios».
En relación a los test de resistencia o solvencia de los bancos, se espera que los primeros datos sean dados a conocer en la segunda mitad de julio, según explicó Durão Barroso, quien añadió que había pedido personalmente a los líderes que hicieran públicos los resultados de esas pruebas banco por banco.
De esta manea, con estas medidas, el presidente del Consejo de Europa explicó que se debería tranquilizar a los inversores al eliminarse los recelos infundados y al permitirse hacer frente a los problemas que puedan subsistir.
Por su parte, el presidente del Gobierno de España, quien acudió al Consejo Europeo, señaló que se había dado «un paso fundamental» para dar estabilidad y trasparencia a la Unión Europea y avanzar en un gobierno económico cada vez más fuerte.
Zapatero, destacó además que los 27 países han consolidado la reforma del Pacto de Estabilidad y Crecimiento con el fin de «garantizar la estabilidad fiscal y promover confianza en el futuro de la economía europea». Además, también se aprobó la Estrategia 2020 en la que se incluyen reformas para mejorar la competitividad y el empleo.
En relación a los test de resistencia o solvencia, el presidente señaló que había propuesto que estas pruebas de estrés se extendieran a todos los grandes bancos de la Unión Europea «en un plazo razonable» para fortalecer la confianza en la zona euro y en la Unión Europea. Unas pruebas que, en su opinión, deben ser exigentes.