La renovación tecnológica es pieza clave en el futuro de lasempresas eslovenas

La Cámara de Comercio e Industria de Eslovenia cuenta con 150 años de historia y representa el aspecto comercial del país, ofreciendo apoyo e información fehaciente. Sus servicios contribuyen a elevar la competitividad y calidad de las empresas, favoreciendo así el desarrollo económico de Eslovenia.
El Director del Departamento de Asuntos Europeos, Peter Jesovnik, presenta en la entrevista para MONEDA ÚNICA, la evolución y los próximos desafíos de esta Cámara centenaria y comenta la actual situación de las empresas eslovenas.
– ¿Cómo está organizada la Cámara de Comercio y qué funciones desempeña?
Eslovenia es una sociedad organizada de forma corporativista mediante tres agentes sociales fundamentales: Gobierno, patronal y sindicatos y todos forman parte obligatoriamente de la Cámara, que en la actualidad, cuenta aproximadamente con unas 50.000 empresas registradas En los años 89 y 90, el cambio de sistema le afectó considerablemente ya que hubo grupos políticos que fueron partidarios de que el registro en la Cámara se hiciera de modo voluntario.
Los años 95 y 96 fueron cruciales para la Cámara puesto que se apoyó en la participación de socios sociales y se construyó el actual edificio como sede central del organismo. Además, de 3.000 empresas inscritas en los comienzos se pasó a las 50.000 y por el contrario, de 450 trabajadores se llegó a los 250.
La sede central dispone de 10 Departamentos, 10 Cámaras regionales y 26 asociaciones que ofrecen los siguientes servicios: apoyo para la internacionalización de las empresas, información sobre el mercado extranjero, tramitación de acuerdos y negociaciones, educación y formación y por último diálogo social.
El desafío que se presenta actualmente para la Cámara es el de la internacionalización de la economía eslovena tras su adhesión a la UE; Eslovenia exporta un 70% de lo que produce y sus empresas deben fomentar la creatividad y la creación de sus propias marcas.
– Se trata por tanto, de una Cámara de Comercio renovada, ¿qué directrices mueven su funcionamiento?
El socialismo esloveno de los años 60, 70 y 80 fue el más exitoso de todos los que existieron y siguiendo en esta línea de especificidad, el propósito actual es el de constituir un capìtalismo propio.
Así, la privatización eslovena posee un carácter particular, de modo que el 30 ó 40 % se ha dirigido a los fondos del Estado y un 51% se ha destinado a los trabajadores y directivos de las empresas, esto es, privatización bajo control social. Son nuestras empresas las que invierten fuera del país demostrando que se funciona en una buena dirección, pero hay que tener en cuenta que el proceso de privatización no se ha llevado hasta el final. Hace dos años que tenemos representación en Bruselas de Investigación Comercial, estudio científico para hacer hincapié en las posibilidades de inversión del país.
Es muy importante la renovación tecnológica. En los años 90, 6.000 personas que trabajaban para el Departamento de Desarrollo se dedicaron a otros sectores y esto supuso una catástrofe para el país, lo que implica que en las empresas eslovenas no haya personal suficiente para trabajar en el campo tecnológico. Eslovenia tiene un problema grave en cuanto a transferencia de tecnología desde el ámbito de la investigación hasta el de la empresa, por ello se va a trabajar mucho en este aspecto, teniendo como modelo la Red Europea de Transferencia Tecnológica.
Se invierte mucho en infraestructura y educación, pasando de los 30.000 estudiantes a los 90.000 e insistiendo en la calidad de la formación, consiguiendo que sea un punto comparativo a nuestro favor en relación a otros países.
– ¿Cómo es la relación comercial con España?, ¿existe algún acuerdo con las Cámaras españolas o con algún organismo exportador?
Con España, exportamos tres veces más que importamos, por lo que la balanza comercial se desestabiliza a favor de España. Hay un comercio muy limitado entre ambos países y éste es un problema clave que se piensa paliar en el futuro.
Las relaciones con las Cámaras españolas no son formales, son correctas pero no hay acuerdos firmados. Solamente doce empresas eslovenas se encuentran instaladas en España en este momento.
– ¿Cuál sería la mayor deficiencia de las empresas eslovenas?
En el caso de las empresas eslovenas que todavía no han sido privatizadas habría que preguntarse el motivo, que seguramente residiría en un problema de marketing, ética de trabajo y tecnología. Éste último aspecto es un obstáculo al que se enfrentan de manera generalizada todas las empresas del país incidiendo en la falta de estrategia y desarrollando el trabajo de modo intensivo para suplir la carencia de herramientas tecnológicas.
Al mismo tiempo, Eslovenia no posee una tradición de dirección empresarial y en este punto es necesario disponer de nuevas líneas de orientación.