El Director General del organismo, ha propuesto que la Conferencia Internacional del Trabajo apruebe un Plan Mundial para el Empleo.

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) ha celebrado su 90° aniversario en la semana del 21 al 28 de abril, en medio de la peor crisis financiera y de empleo desde la Gran Depresión. Durante este período, se realizaron eventos conmemorativos en más de 100 países alrededor del mundo bajo el tema común del diálogo social y el trabajo decente para una globalización equitativa.
Estos eventos han tenido lugar en medio de lo que el Director General de la OIT, Juan Somavia, en un mensaje con motivo del aniversario de la organización, describió como «un contexto de aumento del desempleo y el subempleo, de cierre de empresas, de deterioro de las condiciones de trabajo y de debilitamiento del respeto de los derechos en el trabajo, así como de creciente desigualdad, pobreza e inseguridad».
A decir de la OIT, las crisis siempre han sido señal de cambio. La Organización fue fundada tras el final de la Primera Guerra Mundial, bajo el principio que «la paz permanente sólo puede alcanzarse si se basa en la justicia social», tal como lo establece su Constitución.
A lo largo de las últimas nueve décadas, la OIT ha enfrentado varias crisis en el mundo del trabajo, y lo ha hecho con valores atemporales, mensajes consistentes y acciones prácticas en pos de la justicia social. Los instrumentos desarrollados por la OIT, con la representación directa de gobiernos, empleadores y trabajadores, han constituido la base de gran parte de la legislación laboral a nivel mundial y han servido de guía en el desarrollo de momentos y acontecimientos clave en el mundo del trabajo.
Con motivo del Día Mundial para la Seguridad y la Salud en el Trabajo, Juan Somavia Director General de la OIT, apuntó que el organismo se encuentra ante una coyuntura de crisis mundial, que golpea los ámbitos financiero, económico y del empleo, por lo que «debemos cuidar muy en particular de que las estrategias de ajuste y recuperación económica no tomen azarosos derroteros que devalúen la vida humana y la seguridad en el lugar de trabajo».
La OIT interactúa con sus 182 Estados miembros de diferentes maneras. Estas incluyen actividades normativas, investigación, servicios de asesoramiento sobre políticas, intercambio de información y cooperación técnica.
La OIT aboga por un abordaje de la crisis basado en la recuperación productiva, en ese sentido ha propuesto una serie de medidas al respecto: creación de empleo, incluyendo empleos verdes, y empresas sustentables; aumento de la protección social; y la defensa de normas, principios y derechos fundamentales del trabajo junto con el fortalecimiento del diálogo para alcanzar respuestas inclusivas.
Como ejemplo de una iniciativa práctica y concreta, el Director General de la OIT ha propuesto que la Conferencia Internacional del Trabajo, que se llevará a cabo en junio, apruebe un Plan Mundial para el Empleo.
Se espera que dicho Plan fomente la recuperación económica y la construcción de un modelo de globalización más equitativo e inclusivo, enfocado en el Programa de Trabajo Decente.