La moneda brasileña fue la más inestable del mundo en los últimos tres meses

De acuerdo con el estudio, el real brasileño varió un poco más del 40% entre su máximo y su mínimo valor desde el 12 de septiembre.


La moneda brasileña fue la más inestable del mundo en los últimos tres meses, período en que tuvo una oscilación de cerca del 40%, según un estudio de la consultora B&T Corredora de Cambio publicado por el diario O Estado de Sao Paulo.De acuerdo con el estudio, el real brasileño varió un poco más del 40% entre su máximo y su mínimo valor desde el 12 de septiembre, cuando las crisis financiera internacional se agravó con la inminente quiebra del banco Lehman Brothers, y el pasado viernes.El dólar era vendido a 1,781 reales el 12 de septiembre y cerró el viernes pasado cotizando a 2,370 reales, pero llegó a subir en el período hasta 2,519 reales.En el período analizado, la otra moneda de países desarrollados y emergentes que más osciló entre su máximo y su mínimo fue el won surcoreano, con una variación del 36%.

En los últimos tres meses, el euro tuvo una oscilación máxima del 18% frente al dólar, según el estudio de la B&T Corredora de Cambio, que fue encomendado por el diario paulista.«Esa fuerte oscilación del cambio en Brasil afecta al día a día de las empresas», asegura el analista Tulio Ferreira dos Santos Júnior, responsable por el estudio.«Si el empresario no tiene una noción clara sobre la evolución de la tasa de cambio no consigue planificar y, consecuentemente, invertir», agrega el economista André Sacconato, de Tendencias Consultoría Integrada, al ser consultado por el mismo diario.

Para el director de Relaciones Internacionales de la Federación de las Industrias del Estado de Sao Paulo (Fiesp), Roberto Giannetti de Fonseca, el Banco Central brasileño ha sido incapaz de impedir la fuerte oscilación del cambio.«No se trata de definir un valor para el dólar, que es el mercado el que se encarga de hacerlo, sino de impedir vaivenes tan fuertes», afirmó.

«Viene siendo muy peligroso para los empresarios convivir con la falta de referencia para la tasa de cambio», agregó al referirse a las dificultades que las empresas tienen para definir inversiones futuras y cerrar exportaciones e importaciones con tanta oscilación del real frente al dólar.