Las inversiones de compañías de capital riesgo en España alcanzaron en 2008 los 2.948 millones de euros, el 32 por ciento menos que en 2007, lo que significa volver a niveles de 2006, cuando se registraron unos 3.109 millones de euros.
Según señaló hoy en rueda de prensa el presidente de la Asociación Española de Entidades de Capital Riesgo (ASCRI), Jaime Hernández-Soto, la caída del volumen de inversión está «en sintonía» con la registrada en otros países europeos.
Hernández-Soto explicó que el volumen de inversión registrado en 2008 no incluye los aproximadamente 2.000 millones de euros que se emplearon en la adquisición de la filial de autopistas de Sacyr Vallehermoso, Itinere, por parte de un fondo de infraestructuras propiedad de Citigroup.
De acuerdo con los datos estimados por ASCRI, el número de operaciones cayó el 5,7 por ciento con respecto al año anterior (805 frente a las 854 de 2007), de forma que sólo 48 operaciones consiguieron una inversión en capital superior a los 10 millones de euros.
El difícil acceso al crédito por parte de estas compañías provocó una caída del volumen de inversión en operaciones apalancadas (buy-outs) y un incremento en el volumen de inversiones en operaciones de expansión, que supusieron el 31,8 y 49,4 por ciento del total de la inversión de 2008, respectivamente.
El informe presentado hoy por ASCRI destaca que en 2008 sólo tuvieron lugar 25 operaciones apalancadas -aquellas en las que un grupo de inversores, normalmente fondos de capital privado, toman el 100 por cien de una empresa y después la sacan a Bolsa- frente a las 53 operaciones que hubo en 2007 y a las 57 de 2006.
La captación de nuevos recursos también registró un frenazo, pese a la buena evolución producida en el primer semestre del año, lo que hará que se sitúe cerca de los 2.560 millones de euros, según el presidente de ASCRI.
A este respecto, Hernández-Soto destacó que el 75 por ciento de la captación de nuevos recursos correspondió a entidades de capital riesgo españolas.
Por su parte, las desinversiones experimentaron una caída del 62 por ciento en el volumen de inversión y del 16 por ciento en el número de operaciones.