Imagen: Cámarabilbao
Informe de Coyuntura Económica
El tejido manufacturero vizcaíno demuestra una notable capacidad de adaptación ante un escenario global convulso. Pese a las disrupciones energéticas, la atonía de potencias como Francia y Alemania, y las tensiones inflacionistas, el 84% de las empresas prevé mantener o aumentar su producción en la segunda mitad del año. La debilidad del euro y el empuje de las ventas hacia Estados Unidos impulsan la internacionalización del territorio, según revela el último análisis de la Cámara de Comercio de Bilbao.
El escenario macroeconómico internacional de 2026 sigue planteando importantes desafíos logísticos y financieros, pero las empresas vizcaínas han logrado esquivar gran parte de la incertidumbre. Según el último Informe de Coyuntura Económica elaborado por la Cámara de Comercio, Industria, Servicios y Navegación de Bilbao, la economía del territorio histórico registrará un crecimiento moderado del 1,9% del PIB a cierre de 2026. Esta cifra iguala las estimaciones para el conjunto de Euskadi y, de manera muy significativa, duplica con holgura el anémico 0,8% proyectado para la Eurozona, aunque queda por debajo del 2,6% esperado a nivel estatal.
La política monetaria sigue marcando el paso del negocio internacional y la financiación. Con una inflación que en junio escaló al 3,5% en Bizkaia —superando a Euskadi y España (3,2%) y a la media europea (2,8%)—, el Banco Central Europeo ha mantenido un ciclo de recortes en los tipos de interés, situándolos en el 2,25%. En paralelo, el mercado de divisas ha jugado un papel fundamental en el comercio exterior. Desde finales de 2025, el euro se ha depreciado un 3,03% frente al dólar (pasando de 1,1750 a 1,1394 dólares) y un 1,24% frente a la libra esterlina.
Esta pérdida de valor de la moneda comunitaria ha actuado como un arma de doble filo: por un lado, ha encarecido las importaciones facturadas en divisa estadounidense; por otro, ha estimulado la competitividad de los productos vascos en los mercados internacionales. «Las empresas industriales de Bizkaia están mostrando una gran resiliencia ante los acontecimientos geopolíticos que afectan directamente a su actividad, consolidando su volumen de negocio en un contexto adverso«, se desprende de las conclusiones del informe cameral.
El motor exportador y la logística portuaria no pisan el freno
Entre enero y abril de 2026, las exportaciones vizcaínas se dispararon un 8,1%, mientras que las importaciones crecieron a un ritmo menor (6,4%). Aunque el déficit comercial se mantiene estable en torno a los 1.359 millones de euros, la tasa de cobertura ha mejorado hasta el 74,5%. El peso de Bizkaia es cada vez más determinante, representando ya casi el 40% del total de las exportaciones vascas.
En cuanto a los destinos, Francia y Alemania continúan siendo los socios comerciales prioritarios, absorbiendo más del 30% de las ventas al exterior. No obstante, destaca el importante salto cualitativo en el mercado norteamericano: las exportaciones a Estados Unidos crecieron un 6%, rebasando la barrera de los 200 millones de euros en el presente ejercicio. En sintonía con esta dinámica comercial, el tráfico en el Puerto de Bilbao ha experimentado un repunte del 9,19% hasta mayo, traccionado fundamentalmente por los graneles líquidos (+16,96%) y la mercancía en contenedores (+5,72%).
Estabilidad en el empleo industrial y turístico récord
A nivel laboral, Bizkaia marcó un hito histórico en junio al registrar 526.147 cotizantes a la Seguridad Social, confirmando el dinamismo de sectores clave. La tasa de paro del primer trimestre (7,9%) se sitúa notablemente por debajo de la media nacional (10,8%). El sector servicios, que aglutina el 70% de la actividad, se ha visto fuertemente respaldado por el turismo: las pernoctaciones superaron las 345.000 en mayo, con una aplastante presencia del turista extranjero (58%). Esta llegada masiva se refleja también en el Aeropuerto de Bilbao, que ha crecido un 8,5% rozando los tres millones de pasajeros en solo cinco meses, propulsado por las rutas internacionales.
Por su parte, el comercio minorista sigue inmerso en una profunda reestructuración. Aunque ha perdido un 25% de sus establecimientos desde 2014, ha logrado incrementar sus ventas un 19%, superando los 7.523 millones de euros de facturación global.
Optimismo en la fábrica pese a la tensión geopolítica
La Encuesta de Coyuntura Industrial, incluida en el informe, refleja un clima de confianza. El 65% de las manufacturas mantuvo o elevó su producción en el arranque del año, y un abrumador 84% espera que esta tendencia positiva se prolongue en el segundo semestre. La principal asignatura pendiente sigue siendo la captación de talento y los costes operativos. Los altos precios de la energía y las materias primas, sumados a las dificultades para contratar perfiles cualificados, dominan las preocupaciones del empresariado, por encima de las políticas arancelarias o el coste de financiación.
El conflicto entre EE.UU. e Irán se perfila como el principal riesgo geopolítico. El 72% de las empresas vizcaínas admite haber sufrido impactos negativos por esta crisis, especialmente en la cadena de suministro, la logística y el transporte internacional, así como en la factura energética. Sin embargo, el estricto marco de sanciones internacionales de Washington apenas ha alterado su operativa burocrática, evidenciando un alto grado de profesionalización en los departamentos de compliance de las firmas exportadoras. Ante la posibilidad de que estas tensiones se cronifiquen, un 32% de las empresas ya baraja trasladar estos sobrecostes al precio final de sus productos, protegiendo así sus márgenes de rentabilidad.





