Pone en marcha un programa para acometer nuevos mercados de países terceros

La Fundación Castilla-La Mancha Tierra de Viñedos se ha convertido en una herramienta para trabajar en el futuro del sector vitivinícola de la comunidad autónoma, según ha manifestado el consejero de Agricultura y Desarrollo Rural de Castilla-La Mancha, José Luis Martínez Guijarro, quien ha indicado que esta fundación es un «polo de unión y de acción colectiva, un sello que ha aglutinado a todo el sector vitivinícola en torno a nuevos retos y estrategias de futuro, en defensa de lo colectivo con un fin común: el reconocimiento de una nueva realidad, el reconocimiento de la calidad de los vinos de Castilla-La Mancha».
Una fundación que nació con objetivos promocionales con el fin de que el sector vitivinícola castellano-manchego pudiera tener una ventaja competitiva frente a otras regiones tradicionalmente vitivinícolas, desde el punto de vista de los costes y las economías de escala, «al poder desarrollar campañas de promoción de gran envergadura y proyección internacional, que en condiciones normales estarían reservadas a unos cuantos privilegiados».
En esta línea se enmarca el programa específico de apoyo a las bodegas y cooperativas de la región para iniciativas promocionales entre las que figuran la asistencia a ferias y certámenes de relevancia a nivel internacional, eventos a los que estas entidades empresariales acuden de la mano del Instituto de Promoción Exterior de Castilla-La Mancha.
Una actuación a la que se suma la presentación que se hizo en marzo de 2009, dentro del marco de la nueva OCM del vino, de un proyecto que abarca el período de tres años y que tiene por fin mercados de países terceros. Una iniciativa que, según el consejero, cuenta con el mayor presupuesto de toda España.
Fuente: Gobierno de Castilla-La Mancha