La situación actual del mercado inmobiliario logístico e industrial de Barcelona y su área metropolitana está marcada por la falta de suelo en Barcelona, lo que provoca, inevitablemente, una subida de los precios. Este inconveniente ha consolidado a Madrid como el principal mercado logístico.
Madrid tiene la gran ventaja de disponer de más suelo alrededor y de buenas infraestructuras y comunicaciones. Los precios allí son mucho más asequibles y es más fácil poder encontrar una nave de grandes dimensiones. Esto ha hecho que muchas empresas logísticas hayan decidido establecer su base en la capital con una gran plataforma y tener una pequeña nave en Barcelona.
Estas son las conclusiones principales de un informe sobre el mercado inmobiliario logístico e industrial en Barcelona, presentado ayer por Jones Lang LaSalle, compañía global de servicios inmobiliarios integrales y de gestión de capitales.
Ventajas de Madrid
Enrique Caralps, director del departamento de Industrial de Jones Lang LaSalle, ha indicado que la falta de suelo en Barcelona y el alto precio hacen que «los promotores típicos tengan muy poca actividad».
Caralps también ha explicado que «el mercado logístico necesita estar al lado del que fabrica o del que compra y Madrid es un gran mercado de consumo» y asegura que, con la diferencia de precios del suelo en las afueras de las dos ciudades «sale más a cuenta tener una gran nave a 30 kilómetros de Madrid y traer la mercancía por carretera hasta Barcelona que tener la gran superficie aqu».
En este sentido, en Catalunya, el mercado logístico se está desplazando hacia el sur, concretamente hacia Tarragona, ya que «es prácticamente imposible hacer un promoción a menos de 30 kilómetros de Barcelona porque la rentabilidad es muy baja».
Con el mercado industrial no pasa lo mismo ya que al mercado logístico le es mucho más fácil desplazarse a las afueras.
Mercado industrial en BCN
La situación actual del mercado inmobiliario industrial en Barcelona y su área de influencia viene marcada por las tres constantes que han influido tradicionalmente en la zona: escasez de suelo urbanizable, alta concentración de la pequeña y mediana industria y alta demanda de naves de pequeña y mediana superficie (de 300 a 1.000 metros cuadrados).
Estas características del mercado industrial han provocado una subida en el precio de las naves. El precio base se ha situado en unos mil euros el metros cuadrado, protagonizando una espectacular subida en los últimos años ya que hace una década este precio base era de 600 euros y hace cinco años era de 800 euros. Durante 2003 han habido casos puntuales en los alrededores de la Zona Franca o en Hospitalet en los que se ha llegado a pagar 1.500 euros por metros cuadrado, todo un récord histórico.
Caralps ha insistido en la idea de que el mercado industrial se ha extendido por todo el área metropolitana de la Ciudad Condal, y «ésta se ha convertido en zona prime».
La falta de suelo también ha provocado que se vuelvan a construir naves industriales de planta baja más uno o dos pisos. Estos ya está pasando en zonas como Badalona o Mataró. Esta situación no es lo mejor para las industrias y la tendencia debería ser la contraria, construir siempre en planta y con techos altos. Pero la tendencia real es, al igual que en los años 80, las llamadas «plantas industriales».
Según se desprende del informe de Jones Lang LaSalle, en el mercado europeo destaca la solidez de la demanda inversora sobre el mercado inmobiliario industrial, con una fuerte competencia sobre los inmuebles modernos de más alta calidad. La transparencia del mercado está creciendo y la disponibilidad de inversiones a gran escala, con nuevos complejos logísticos, está aumentando.