La SAGARPA subrayado que el estado sanitario de los cerdos en México es uno de los más supervisados y reconocidos a nivel mundial.

Ante el brote epidemiológico registrado en México por el virus de la influenza, mismo que ya se ha extendido a otros países, la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (SAGARPA), en coordinación con la Secretaria de Salud, ha informado que las características este virus indican que tiene componentes genéticos de influenza humana y animal (presencia de genes de cerdos euroasiáticos), su transmisión se da de humano a humano y no tiene relación con la porcicultura nacional o con la de los comerciales de Norte América.
En el mismo sentido ha subrayado que el estado sanitario de los cerdos en México es uno de los más supervisados y reconocidos a nivel mundial y que no existe ningún riesgo de adquirir contagio por consumir carne de cerdo procedente de este país.
El titular de Agricultura, Alberto Cárdenas Jiménez informó que su colega japonés Shigeru Ishiba envió un comunicado a todos los importadores de su país en el que se les informa que por ningún motivo dejen de comprar carne de cerdo mexicana porque en materia sanitaria «es muy confiable».
Sin embargo, pese a estos esfuerzos de la dependencia por mantener a salvo el consumo e incluso las exportaciones de la carne de cerdo mexicana, no han podido evitar que algunos países tomen medidas de control para su ingreso.
A diferencia de Japón, China suspendió las importaciones de carne y productos del cerdo provenientes de México y de los estados norteamericanos de California, Texas y Kansas. El ministerio de Agricultura y la Administración encargada del control de calidad y de la cuarentena detallaron que la prohibición, con efecto inmediato, está destinada a prevenir la llegada del virus A/H1N1 a China.
También el Gobierno de Honduras suspendió temporalmente la importación de carne de cerdo de México y de algunas zonas de Estados Unidos, según lo informó el ministro de Agricultura y Ganadería del país centroamericano, Héctor Hernández.
En la República Dominicana, las autoridades correspondientes anunciaron un aumento de los controles sobre las carnes y los productos derivados del cerdo que lleguen a sus puertos, aeropuertos y puntos fronterizos. La mercancía será retenida hasta que las autoridades validen los certificados zoosanitarios y sanitarios expedidos en los países de origen o procedencia de los productos, según informó la Dirección General de Aduanas (DGA) dominicana.
En suma, la asociación de la epidemia con el consumo de carne de cerdo ha propiciado que las ventas de este producto y sus derivados registren caídas de hasta un 80%.
En México, el presidente de la Confederación de Porcicultores Mexicanos, Enrique Ávila, sostuvo que «La información errónea que se ha generado ha impactado negativamente a nuestra industria, afectando seriamente las ventas y con ello más de 1 millones de empleos que sustenta nuestro sector».
Este efecto negativo en la industria cárnica, ya a nivel mundial, ha sido previsto también por la Comisión Europea, que ha propuesto evitar el uso de la denominación «gripe porcina», y propone llamarla «nueva gripe».
Los productores de carne y derivados del cerdo temen que el término «porcino» no sólo provoque una caída del consumo, sino que también dé a los países una excusa para imponer prohibiciones a la importación de carne.