La próxima cumbre entre Rusia y la Unión Europea se celebrará a finales de noviembre en Helsinki, según anunció la semana pasada Serguéi Yastrzhembski, representante del Kremlin para las relaciones con la UE.
En su opinión, «los seis meses de presidencia finlandesa de la Unión serán muy intensos para las relaciones entre Rusia y la UE» La cumbre de noviembre estará precedida por un encuentro entre el presidente ruso, Vladímir Putin, y los jefes de Estado y de Gobierno de los 25 miembros de la UE para abordar los problemas de la seguridad energética.
Por otra parte, Yastrzhembski instó al presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, a 'aclarar' la propuesta de establecer en el futuro una zona de libre comercio entre Rusia y la Unión. «Es obvio, que es necesario aclarar el concepto y también el contenido del acuerdo propuesto», apuntó.
Barroso, que declaró que Bruselas considera «estratégicas» las relaciones con Moscú, afirmó que antes de la creación de una zona de libre comercio, Rusia debe ingresar en la Organización Mundial de Comercio (OMC).
Yastrzhembski subrayó que Rusia y la UE ya han comenzado a trabajar en el nuevo acuerdo de cooperación, que sustituirá al actual, que tiene nueve años de vigencia.
El nuevo acuerdo cubrirá no sólo aspectos comerciales, sino la totalidad de los cuatro espacios comunes acordados el año pasado: la economía; las libertades, la justicia y la seguridad; la seguridad exterior y la educación y la cultura.
Por otra parte, desde Estrasburgo y ante el pleno de la Eurocámara, el primer ministro de Finlandia, Matti Vanhanen, reiteró que la relación con Rusia «va a ser un tema importante» este semestre, con especial atención al capítulo energético, aunque indicó que el objetivo no es centrarse sólo en esa área, sino lograr un acuerdo global.