En Europa, las perspectivas de crecimiento se rebajan por la crisis bancaria y la situación de la deuda soberana

La crisis económica continúa y se avecina una ralentización de la economía mundial en los próximos 18 meses, según prevé Euler Hermes. De hecho, se espera que el crecimiento de la economía mundial para este año sea del 3%, lo que supone un -0,3% en relación a las anteriores previsiones del mes de junio. Un crecimiento que también se reduce en el 0,4% en 2012, año en el que se prevé que se crezca el 3,2%.
El crecimiento es desigual por zonas geográficas. Las previsiones de 2012 reflejan que la zona euro registrará un crecimiento del 1,3%, mientras que en Estados Unidos será del 2%. Las economías emergentes seguirán liderando el crecimiento económico, sobre todo, las latinoamericanas en las que se prevé un desarrollo más fuerte con un 4%, al igual que en Europa Central con un 3,5% y Asia con el 7,1% (excluyendo Japón).
Los países que liderarán el crecimiento mundial serán principalmente India y China, que crecerán al ritmo de un 8,5% en 2012. Algo menor será en Brasil, país en el que se estima que el crecimiento será del 3,7%.
No obstante, todavía se teme por una recaída en recesión en economías como la de Estados Unidos. La recuperación, además, pierde fuerza en la zona euro en la que la demanda doméstica se ha contraído por primera vez desde el año 2009. Economías como las de Brasil, México, Chile, Colombia y Perú son las mejor preparadas dentro de Latinoamérica para hacer frente a las incertidumbres ligadas a la degradación del clima económico mundial.
Referente a las insolvencias empresariales, se espera una evolución menos favorable de las insolvencias empresariales, a pesar de que han estado orientadas a la baja hasta hace muy poco. Una tendencia que se ha detenido, sobre todo, en Europa, llegando a incrementarse en países vulnerables como Grecia, Irlanda e Italia.
Economías como las de Brasil, México, Chile, Colombia y Perú son las mejor preparadas dentro de Latinoamérica para hacer frente a las incertidumbres ligadas a la degradación del clima económico mundial