Según un informe de ‘la Caixa’, la Comunidad autónoma goza de una posición de privilegio al haber liderado el crecimiento económico en España

La Comunidad de Madrid debe seguir fortaleciendo su entramado productivo. Para ello, es preciso que esta autonomía apueste por una mayor internacionalización de la economía, así como por una mayor penetración y uso de las tecnologías de la información y las comunicaciones que permitan un completo despliegue de la sociedad del conocimiento y una mejora de la proyección internacional como región urbana.
Unos retos que la Comunidad de Madrid debe afrontar con el fin de recuperar su posición privilegiada de crecimiento económico en el territorio nacional, que ha liderado en los últimos quince años anteriores a la crisis y que, sobre todo, ha mantenido durante el período comprendido entre los años 2000 y 2009. Sin embargo, a raíz de la crisis económica, su PIB ha descendido, perdiendo una buena parte de la actividad, el empleo y las empresas creadas durante los años de ‘bonanza’ económica, aunque su salida de la crisis está siendo más rápida. De hecho, la Comunidad de Madrid ha cerrado el año 2010 con un crecimiento medio positivo del 0,7% frente a la caída del -0,1% registrada en el conjunto del territorio nacional.
No obstante, la autonomía todavía tiene que asumir nuevos retos en los próximos años para recuperar también el cotas de bienestar perdidas a causa de la crisis económica y poder alcanzar un modelo de desarrollo que permita a la región poder equipararse con otras regiones y zonas punteras del mundo, según apuntan en el informe «La economía de la Comunidad de Madrid. Diagnóstico estratégico», realizado por el Área de Estudios y Análisis Económico ‘la Caixa’, en el que se analizan los retos futuros que tiene que asumir esta autonomía.
De acuerdo con el informe, que ha sido presentado recientemente, la Comunidad de Madrid también debe introducir mejoras en la calidad de su sistema educativo con el fin de que se genere un capital humano que pueda estar a la altura y responder a las necesidades de las grandes empresas sociales.
Igualmente, es necesario que la autonomía avance hacia un modelo socioeconómico que favorezca una transición hacia un modelo productivo que esté más enfocado hacia la provisión de bienes y servicios de alto valor añadido, aunque ya tiene un nivel que en el informe se califica de ‘considerable’.
Unos retos para los que la Comunidad de Madrid, según se asegura en el estudio de ‘la Caixa’, tiene fortaleza suficiente para afrontarlos y poder transformar su economía hacia un sistema avanzado, eficiente, sostenible, generador de empleo y de riqueza, pilares con los que podrá recuperar las elevadas tasas de crecimiento económico.
En la consecución de estos retos, ‘la Caixa’ apunta que es importante el papel de los agentes socioeconómicos para forjar consejos, asumir iniciativas y trabajar conjuntamente con la Comunidad de Madrid con el fin de que pueda tener un papel rol predominante entre las principales economías del mundo. Y todo ello dentro de un contexto internacional muy competitivo y con un entorno doméstico que se caracteriza por la austeridad y el control del gasto.
El informe fue presentado en el Auditorio de ‘la Caixa’ en Madrid dentro de un acto en el que se contó con la presencia de Antonio Beteta, consejero de Economía de la Comunidad de Madrid; Arturo Fernández, presidente de la Cámara de Comercio e Industria de Madrid y de CEIM y vicepresidente de la CEOE; José Antonio Herce, socio director de Analistas Financieros Internacionales (AFI); Juan Carlos Gallego, director ejecutivo territorial de la entidad en la Comunidad de Madrid y Jordi Gual, economista jefe de ‘la Caixa’.