La compra de Altadis por Imperial Tobacco dispara la inversión extranjera en España hasta marzo

Por el contrario, frente a este aumento destaca la caída del 30% de las inversiones netas españolas en el exterior en el primer trimestre


La compra de la empresa española Altadis por parte del grupo británico Imperial Tobacco hizo que la inversión extranjera neta en España del primer trimestre multiplicase por más de trece a la del mismo periodo de 2007 y alcanzase los 17.838 millones de euros. Así, sin esta operación, que supuso una entrada de capital de 12.000 millones de euros, la inversión extranjera neta en España se habría situado en 5.838 millones de euros, cuatro veces más que un año antes, cuando superó los 1.300 millones de euros.
Por el contrario, frente a este aumento destaca la caída del 30% de las inversiones netas españolas en el exterior en el primer trimestre, que fueron de 5.042 millones, debido a la desinversión hecha por Repsol en Argentina y al impacto “desfavorable” de la crisis crediticia y de liquidez internacional. Así lo indicó la secretaria de Estado de Comercio, Silvia Iranzo, durante la presentación del informe sobre flujos de inversión extranjera y española en el exterior de 2007.
Añadió que, descontando la desinversión de Repsol, la inversión española en el exterior cayó el 13% hasta los 7.285 millones porque la apreciación del euro “no favorece las adquisiciones de empresas por parte de inversores de fuera de la zona euro”.
Iranzo añadió que la Conferencia de Naciones Unidas para el Comercio y Desarrollo (Unctad) ha previsto unas cifras mundiales de inversión para 2008 inferiores a las del ejercicio anterior.
Un buen año
Respecto a 2007, según los datos del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, la inversión extranjera neta en España -descontadas las desinversiones- fue de 26.877 millones de euros, siete veces más que el año anterior. En términos brutos, la inversión extranjera alcanzó los 36.031 millones de euros, el 163% más que un año antes debido a la compra de Endesa por parte de Enel y Acciona que supuso el 50% de este crecimiento.
Estos datos incluyen las operaciones ETVEs (Entidades de Tenencia de Valores Extranjeros) que generalmente consisten en la transmisión dentro de un mismo grupo empresarial de participaciones en sociedades radicadas fuera de España. Así, excluyendo estas operaciones, la inversión bruta alcanzó el año pasado los 28.849 millones, el 196% más que en 2006. Si la compra de Enel no se hubiera producido la inversión extranjera bruta en España sólo habría aumentado el 12,4%.
Iranzó explicó que de las desinversiones llevadas a cabo el pasado año en España por empresas extranjeras, el 94% fueron por ventas a residentes y sólo el 1,1% fueron por liquidaciones de empresas. Esto supone, dijo, que el impacto de las desinversiones fue “mínimo” en el empleo y en la economía, ya que fueron “meros cambios de titularidad” de una empresa extranjera a otra nacional.
Por países Italia, fue el que más invirtió en España, con el 64% del total, seguido de Estados Unidos, Reino Unido y Alemania y por comunidades, Madrid, Cataluña, Valencia y País Vasco, fueron las que recibieron más inversión extranjera directa en 2007.
Por su parte, en 2007 las inversiones españolas en el extranjero alcanzaron los 90.955 millones en términos brutos y 73.996 millones netos, lo que supuso incrementos del 44,2 y del 32,7%, respectivamente, frente a 2006.
Iranzo destacó que España se situó el año pasado como tercer país exportador de capital en inversiones directas del mundo, después de Estados Unidos y Francia gracias a la “continuación del proceso de internacionalización de las empresas españolas” y a la compra del banco holandés ABN Amro por parte del Banco Santander.
Esta adquisición supuso el 20% de la inversión española bruta total e hizo que los Países Bajos ocuparan la primera posición como mercado de destinos de la inversión española en el extranjero, antes que el Reino Unido y Estados Unidos.