La entidad presentó estas políticas que se llevarán a cabo, que deberán ser todavía sometidas a consideración del Parlamento Europeo y del Consejo de Ministros. La CE asegura que ayudará a crear un sistema financiero más seguro, mayor confianza en los consumidores y que se puede evitar una futura crisis.

Mediante consultas públicas y a partir de la participación de la Unión Europea en el G-20, la Comisión Europea presentó las nuevas medidas que establecen para contribuir al sistema financiero, logrando una mayor confianza en sus servicios y dando más herramientas a los usuarios, titulares de cuentas bancarias y pequeños inversores.
Michel Barnier, comisario de Mercado Interior y Servicios, aseguró que «la adopción hoy de este paquete de medidas constituye el intento más reciente de la Comisión de introducir transparencia y responsabilidad en el sistema financiero europeo, con el fin de prevenir y gestionar futuras crisis. Los consumidores europeos se merecen algo mejor. Necesitan asegurarse de que sus ahorros, inversiones o pólizas de seguros están protegidos en cualquier lugar de Europa. Para que esto se haga realidad, desde aquí hago un llamamiento al Parlamento Europeo y al Consejo para que avancen con celeridad hacia la aprobación de este conjunto de medidas».
En concreto, se establecen algunos planes para aquellos que son titulares de cuentas bancarias y otros distintos para los inversores. En el caso de los titulares, las medidas incluyen que, por ejemplo, en caso de quiebra de su banco, «dichos titulares recuperarían más rápidamente su dinero (en un plazo de siete días), se beneficiarían de una mayor cobertura (hasta 100 000 euros) y estarían mejor informados de cómo y cuándo están protegidos», dice la CE.
La Comisión Europea establece medidas para el sector financiero, enfocándose en los titulares de cuentas bancarias e inversores. Los cambios apuntan a impulsar el ahorro, aumentar la confianza en las entidades y servicios financieros, y evitar una nueva crisis.
Para los inversores, los cambios se relacionan con proponer una indemnización más rápida si una empresa de inversión no restituye los activos de los inversores por fraude, mala gestión administrativa u errores operativos. Además, prevén aumentar el nivel de indemnización de 20.000 a 50.000 euros. «Los inversores estarán también mejor informados de cuándo se les aplica el sistema de indemnización y mejor protegidos contra malversaciones fraudulentas si sus activos están en poder de terceros, como en el reciente asunto Madoff», explica la entidad.
Un cambio para impulsar el ahorro
La Comisión Europea se plantea que, para los usuarios y titulares de cuentas bancarias, lo más importante es recuperar la confianza que éstos mantienen con las entidades. «La reciente crisis financiera ha demostrado una vez más hasta qué punto los bancos corren el riesgo de retiradas masivas de depósitos, si los titulares de cuentas bancarias piensan que sus ahorros corren peligro y todos ellos intentan retirarlos al mismo tiempo. Desde 1994 todos los Estados miembros deben haber implantado una red de seguridad para los titulares de cuentas bancarias. Cuando se inició la crisis financiera en 2008, se realizaron algunas modificaciones urgentes, concretamente para aumentar el nivel de cobertura hasta 100 000 euros y suprimir la posibilidad de coaseguro», recapitula la CE.
Actualmente el objetivo es reformular esa directiva de 1994 y armar un plan con los siguientes ejes: Una mayor cobertura, es decir que se asegura al titular (autónomos, pequeñas o medianas empresas) que recuperarán todos sus ahorros ante algún caso de insolvencia de la entidad bancaria; se aseguran reembolsos más rápido, estimados en siete días; y se prevé eliminar trámites burocráticos entre los países de la región.
Para los inversores, los planes giran en torno a los mismos ejes, asegurando que obtendrán el dinero invertido rápidamente en el caso de fraude o algún mal manejo administrativo. Se le darán mayor facilidad para acceder a indemnizaciones, para las que también se planean algunos aumentos.