La CETM valora positivamente el posicionamiento del Gobierno español en contra de la reforma de la Euroviñeta

El Consejo de Transportes de la UE sacó adelante la reforma con la oposición de España.


La CETM mantiene su posición 'en defensa de los intereses del sector'

El Consejo de Transportes de la Unión Europea ha acordado, con la oposición del Gobierno de España, la reforma de la Euroviñeta, en el sentido de que se incluyan los costes de congestión y contaminación supuestamente generados por el tráfico pesado.

El texto aprobado deberá ser examinado por el Parlamento Europeo y la UE dejará libertad a cada país para decidir si introduce o no este tipo de tasa y en qué carreteras lo hace.

Gracias a la intervención de España y de otros países miembros, se ha conseguido que los camiones Euro 5 y Euro 6 estén exentos del pago de esta nueva parte de la tasa hasta el 1 de enero de 2014 y el 1 de enero de 2018, respectivamente.

Además, una vez que estos vehículos dejen de estar exentos por cumplirse los citados plazos, sólo pagarán uno (en vías interurbanas) y dos (en vías suburbanas) céntimos de euro por kilómetro recorrido, y no los dos y tres céntimos previstos. Finalmente, también se ha conseguido limitar a cinco (en lugar de las seis) el número de horas que pueden ser consideradas como horas punta, y en las que además, sólo se podrá sobreincrementar el precio en un 175% y no el 300%, como estaba previsto.

La Confederación Española de Transporte de Mercancías (CETM), valora positivamente el posicionamiento del Gobierno español en contra de la reforma de la Euroviñeta y las mejoras obtenidas.

La Confederación sostiene que mantiene firme su posición, ‘en defensa de los intereses del sector y los de toda la economía española, de total oposición a la puesta en marcha de la misma’, en base los siguientes criterios:

Las empresas de transporte cubren sobradamente los costes externos de congestión y contaminación que generan.

Su implantación tendría efectos negativos inmediatos en la competitividad de toda la economía española, como consecuencia de la situación periférica.

La considera una medida tremendamente discriminatoria e injusta pues convierte al sector en el único responsable económico del mantenimiento de las infraestructuras.

Subraya que no permitirá una financiación cruzada encaminada a que modos de transporte menos eficientes compitan con la carretera en situación de ventaja.