La CE no prevé eximir a las empresas deslocalizadas de los mecanismos de defensa comercial

En términos generales, el portavoz señaló que el sistema actual de defensa comercial es efectivo


Las empresas europeas deslocazidas fuera de la Unión Europea no se librarán de los mecanismos de defensa comercial, tipo las tarifas antidumping, que pudieran fijar contra los países en los que están asentados para frenar prácticas ilegales. Según confirmó el portavoz de Comercio de la Comisión Europea la semana pasada, Peter Power, la CE no se plantea eximir a dichas empresas en la propuesta de reforma modernizadora que se aprobará, en previsión, el próximo 5 de diciembre.   
Power aseguró que en los documentos de trabajo que ya empezó a estudiar la Comisión el pasado 17 de octubre “no hay ninguna mención en ningún sitio a la exención de cualquier compañía, en cualquier lugar, de tarifas antidumping, ni Peter Mandelson (comisario de Comercio, autor de la propuesta) trata de hacer ninguna propuesta en este sentido”. Precisamente, respecto a la propuesta, el portavoz añadió que Mandelson cree que “la Comisión debería introducir directrices destinadas a dar más claridad y definición a los factores que deberían tenerse en cuenta en los casos de defensa comercial y como podría hacerse esto”.
Lo que pretende el responsable de la política comercial de la UE es presentar un enfoque “pragmático y equilibrado” para asegurar que los instrumentos de defensa comercial “se modernicen de manera que sean mejor entendidos y más importantes hoy”. El objetivo es que el sistema esté adaptado a “las condiciones comerciales modernas”. “No deberíamos dar la espalda a un debate sobre cuestiones tales como cómo actuar con los intereses no sólo de las empresas que producen exclusivamente en Europa, sino también de compañías que, por motivos de costes y productividad, eligen reubicar parte de su producción fuera de la UE, mientras que mantienen una significativa producción u otras operaciones dentro de la UE”, argumentó Power, respecto al pensamiento de Mandelson.
En términos generales, el portavoz señaló que el sistema actual de defensa comercial es efectivo, pero que hay áreas en las que tendría que ser “más transparente, eficiente y accesible”, particularmente para los pequeños negocios. En todo caso, apuntó que el objetivo es “continuar protegiendo los empleos y a los trabajadores, empleadores y productores en la UE”, al mismo tiempo que es “políticamente esencial” hacerlo “manteniendo abierto nuestro mercado”. “Una defensa comercial efectiva es el complemento necesario de una economía abierta”, afirmó Power.