La carga aérea vuelve a remontar el vuelo

El sector de la carga aérea pasa por un buen momento. Así lo señala un informe de IATA, la Asociación Internacional de Transporte Aéreo, que también alerta sobre las posibles consecuencias de la subidad el combustible. Los aeropuertos españoles también han notado este incremento de los tráficos.
El tráfico aéreo de mercancías internacional ha crecido entre los meses de enero y julio de 2004 un 14,1% en comparación con el mismo periodo de 2003. Son los resultados que se ofrecen desde la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), en un comunicado de prensa remitido a este medio de comunicación. A pesar de ello, sigue siendo un medio de transporte minoritario, que apenas supera el 1% del tráfico global.
No obstante, después de la crisis que afectó al sector en 2001, en buena parte como consecuencia de los atentados del 11-S, y tras la recaída que tuvo en el primer semestre de 2002, el transporte aéreo de mercancías volvió a iniciar una recuperación a partir de agosto de 2003. Según este organismo, los buenos resultados se deben, principalmente, a la buena marcha del comercio internacional, si bien es cierto que no en todas las regiones del mundo siguió la misma tendencia. Por zonas, la de Asia-Pacífico es la que presenta valores con crecimientos más importantes. El resurgir de la economía china es, en buena medida, el causante de este despunte. La zona de Latinoamérica mantiene, sin embargo, una evolución negativa en los últimos meses, mientras que Norteamérica no consigue una recuperación sostenida y su evolución relativa es inferior a la de todo el conjunto mundial.
En cuanto a los aeropuertos con mayor incremento de su actividad de carga, destacan los que ya ocupaban las primeras posiciones del ranking mundial. Así, Memphis (Estados Unidos), el aeropuerto que maneja un mayor volumen de carga, incrementó las mercancías un 5,5%. El aumento registrado por Hong Kong, segundo de la clasificación, fue del 14,1% mientras que Tokyo (Japón), tercero, movió un 12,3% más de mercancías. Estas son las cifras ofrecidas por la ACI (Airports Council International), asociación que integra a los principales aeropuertos de todo el mundo.
Respecto al sector en España, el Informe de Carga Aérea 2003 elaborado por CLASA, la filial de carga aérea de Aena, señala que los aeropuertos pertenecientes a su red aumentaron sus tráficos en un 1,1% con respecto al año anterior, dato que se explica por los valores positivos del comercio exterior español que utiliza la vía aérea. Asimismo, las nuevas medidas de seguridad impuestas en los aeropuertos norteamericanos, que demoran los tránsitos por Estados Unidos, han favorecido el movimiento de productos con Latinoamérica, ya que la carga europea o asiática que antes circulaba por ese país, lo hace ahora a través de España. En cuanto a las plazas aeroportuarias con más tráfico de carga, destaca a gran distancia Madrid, con un 53% del movimiento de mercancías de toda la red de AENA. Le siguen Barcelona, Vitoria y Las Palmas, sin olvidar el espectacular crecimiento del 62% que alcanzó el aeropuerto de Zaragoza, debido básicamente a la actividad logística generada por las empresas instaladas en el parque logístico Plaza.
Subidas de combustible
Como contrapunto, desde IATA se señala que estos positivos resultados de tráfico se están viendo rebasados por los costes del combustible. Según los cálculos de este organismo, cada dólar que aumenta el precio del barril de Brent supone 1.000 millones de dólares de costes anuales a la industria aérea. Frente a esta subida, las aerolíneas intentan mejorar el factor de carga, maximizando el número de pasaje y de mercancías en cada vuelo, con porcentajes de ocupación que en el mes de julio se elevaron hasta un 78%. Pero según aseguró recientemente Giovanni Bisignani, director general de IATA, «las aerolíneas no pueden hacerlo solas, ya que los altos costes del combustible maximizan las ineficiencias existentes en el sector», entre ellas, el gasto de combustible que las compañías aéreas tienen que asumir debido a la congestión del tráfico aéreo.
Ante este panorama, ¿cómo pueden proteger las aerolíneas sus cuentas de resultados frente a las subidas en el precio del crudo? La respuesta se encuentra en los acuerdos con los traders de futuro, entidades financieras con las que las compañías aéreas negocian un precio de referencia del producto refinado que será la base de un intercambio de mutuas compensaciones.
Un negocio concentrado en pocas manos
La carga aérea mundial es tan sólo de unos pocos dueños. Compañías como Fedex, Korean Air, Lufthansa Cargo, UPS o Northwest, se reparten una gran parte del negocio. Se trata de las aerolíneas con las flotas de aviones más grandes del mundo y cuyas sedes se localizan en los aeropuertos con los mayores movimientos de carga del mundo. Además, no hay que olvidar las cada vez más frecuentes fusiones, como la de Air France y KLM, que también están estrechando su colaboración en el terreno de la carga.
En la red de AENA también se deja notar esta concentración empresarial. En dicha red, las doce primeras empresas en volumen de carga transportada suman el 79% del total. Hablamos de EAT, Spanair, Swiftair, Air Europa, Panair, UPS, British Airways, Naysa, Fedex o Luftansa. Pero sin duda alguna, entre las compañías españolas, Iberia Cargo es la más fuerte, con un 42% del tráfico total de los aeropuertos de la red.