La bolsa y los mercados financieros

La tradicional ventaja que se le atribuye a los mercados financieros como alternativa, accesible y barata, de financiación empresarial, no ha tenido su justificación en la República Eslovaca. ¿Los culpables?: la escasa liquidez y la caída en las cotizaciones en la Bolsa de Bratislava. No hay mas que comprobar que la ponderación de Eslovaquia en la suma de los mercados checo, húngaro, polaco esloveno y el propio eslovaco en 1998 era del 3,56% mientras que, en la actualidad, no llega al 0,8%.
Para lograr una mayor profundidad en el mercado sería necesario una mayor presencia de Sociedades de Bolsa extranjeras que pudieran aprovechar los apetitosos precios a los que cotizan muchas empresas del país.
Creada en 1991, la Bolsa de Valores de Bratislava (Burza cenných papierov v Bratislave – Bratislava Stock Exchange – BSE) es una sociedad anónima cuyos accionistas son bancos, Sociedades de Valores y Bolsa y el Fondo de Propiedades del Estado (FNM) y en la que, de acuerdo a la ley, el Banco Nacional de Eslovaquia desempeña un papel determinante. Como sucede con el resto de Bolsas del mundo, las operaciones bursátiles se realizan exclusivamente entre sus miembros, y la contratación se lleva a cabo mediante un sistema electrónico.
Los miembros de la bolsa pueden negociar ya sea por cuenta propia (brokers) o por cuenta ajena (dealers) y tienen derecho a vender y comprar valores por medio de corredores de bolsa. En la BSE existen dos tipos de miembros: los ordinarios y los temporales. Los primeros son aquellos intermediarios autorizados por el Ministerio y que satisfacen la cuota de afiliación de un millón de coronas. La afiliación temporal, por su parte, se encuentra restringida a un plazo máximo de un año. Desde el año pasado la bolsa de Bratislava cuenta con creadores de mercado (Market Makers) con lo que se ha aumentado de manera notable la liquidez del mercado. Existen creadores de mercado para seis emisiones de obligaciones estatales y para las acciones de dos empreas, una del sector farmaceútico -Slovakofarma (J&T Securities, el Banco Tatra e Istrobanka)- y otra del metal, Ferrerías Podbrezová (Prvá paroplavebná).
Por otro lado, en la BSE es posible acceder a tres mercados:
– Mercado de valores cotizados.
– Mercado de valores registrados.
– Mercado libre.
Las sociedades cuyas acciones u obligaciones se negocian en el mercado de valores cotizados de BSE deberán publicar sus resultados económicos trimestralmente mientras que las segundas lo deberán hacer semestralmente. Los valores negociados en el mercado libre no están supeditados a criterios rigurosos.
Como en España, las operaciones se realizan dentro de los tres días siguientes a su cierre (D+3) pero, a diferencia de nuestro país, los miembros de la BSE pueden cerrar transacciones de forma directa o anónima.
La Bolsa se encuentra representada por el Índice de Acciones de Eslovaquia (Slovensky akciovy index SAX) cuyo valor inicial se encuentra en los 100 puntos de 14 de septiembre de 1993. Por su parte, la evolución del mercado de las obligaciones se refleja en el Índice de Obligaciones de Eslovaquia o Slovenský dlhopisový index SDX, que consta de dos subíndices (obligaciones públicas y privadas).
A partir del 1 de noviembre de 2000 entró en vigor la nueva ley de la Bolsa de títulos valores que transfiere las competencias en materia bursátil del Ministerio de Finanzas de Eslovaquia a la Oficina del Mercado de Finanzas y resuelve los problemas existentes desde la época de la privatización por cupones y de poca transparencia del mercado.
Además, obliga al resto de mercados existentes hasta la fecha a transformarse en Bolsa de Valores, por un lado y endurece el cumplimiento de los requisitos para cotizar, por otro. Uno de los afectados por esta medida fue el RM-Systém Slovakia (RM-S), mercado after-hours electrónico creado en 1993 por su principal accionista, la empresa Podnik Výpoctovej Techniky de Bratislava, siguiendo el modelo del NASDAQ y que, de esta forma, aprueba fusionarse en octubre de 2000 con la BSE.
La reforma de ley también posibilita a los intermediarios extranjeros, acreditados por el organismo competente del país de domicilio, la prestación de servicios de intermediación financiera. Estas entidades deberán estar constituidas como sociedades anónimas con un capital social mínimo de 5 millones de coronas y sus actividades serán objeto de supervisión estatal por parte del Ministerio de Finanzas.
Los fondos de inversión
A finales del año 1999 el Parlamento eslovaco aprobó la Ley de Inversión Colectiva con validez desde el 1 de enero de 2000, haciendo especial énfasis en la protección de los partícipes y las actividades de supervisión por parte del Estado.
De esta manera la nueva Ley define el concepto de «oferta pública» como la divulgación de recomendaciones de compra de valores o de suscripción de participaciones en fondos de inversión en la prensa, radio, televisión, circulares, u otros medios escritos. También son ofertas públicas aquellas dirigidas personalmente a sus destinatarios.
Además establece el capital social mínimo en 50 millones de coronas mientras que las limitaciones a la concentración de riesgo en cuanto a la cartera de activos invertidos, las fija en unas bandas similares a las que establece la legislación española. Por su parte, la comisión anual de gestión no podrá superar el 4 % o el 3%, según el tipo de fondo, mientras que como depositario del fondo de inversión podrá actuar cualquier banco establecido en Eslovaquia.
No obstante, muchos expertos encuentran más sombras que luces a la actual Ley eslovaca sobre todo en los aspectos de comercialización y distribución de los fondos de inversión.