La creciente apertura al mercado exterior de la Comunidad Autónoma de Aragón es un hecho constatado. Hace apenas 15 años, en 1985, el volumen del comercio exterior (suma de importaciones y exportaciones) no alcanzaba el 20% del PIB aragonés. En el año 2000 la apertura al comercio exterior de Aragón supera el 60%.
Las últimas cifras de la Dirección General de Aduanas son muy positivas para nuestra Comunidad. Se espera que la balanza comercial arroje unas cifras positivas de 300 millones de euros y que las exportaciones se incrementen en más de 600 millones de euros. Además, la diversificación, clave para el desarrollo internacional, es cada vez más una realidad. Esto puede verse tanto si analizamos los sectores (el peso del principal en Aragón, el de automoción, ha bajado del 66% en 1993 al 42% en el 2001 y ello gracias al enorme incremento de otros sectores) como si nos detenemos en los mercados (el peso de las exportaciones a la Unión Europea ha pasado del 90% en 1993 al 80% en el 2001, lo que significa que el 20% de las exportaciones se destinan fuera de Europa).
Es destacable el crecimiento de las exportaciones de sectores como farmaquímica (339%), pasta y papel (69%) y telecomunicaciones (58%). En estos momentos el peso de las exportaciones de Aragón sobre el total de España
-sin tener en cuenta la fabricación de automóviles- es el más alto de los últimos 20 años.
Todos estos datos indican que vamos por buen camino. Me parece muy importante resaltar la colaboración institucional de todos los organismos implicados en la internacionalización de Aragón que ha permitido aprobar por segundo año a través de la mesa de la internacionalización el Plan Coordinado para 2002. De este modo las empresas pueden conocer toda la oferta de apoyo a la apertura al exterior que tienen a su disposición en Aragón.
Vamos a continuar en esta línea, tratando de mejorar la presencia internacional de nuestras empresas a través de las nuevas oportunidades que se nos presentan. Y lo vamos a hacer buscando claros objetivos.
En primer lugar es necesario incrementar el número de empresas exportadoras. Actualmente hay importantes apoyos para la iniciación a la promoción exterior. En nuestra Comunidad Autónoma, el Gobierno de Aragón a través del Instituto Aragonés de Fomento, las tres Cámaras de Comercio y el ICEX colaboran en el PIPE 2000 EXPORTA, plan de apoyo para más de 100 pymes aragonesas que actualmente están iniciando su internacionalización. Además existen muchas misiones comerciales y ferias con pabellón oficial que promocionan nuestros productos.
También es importante lograr una mejora en la comercialización. Nuestro país, históricamente, ha exportado con poca transformación, con poco valor añadido respecto a otros países de la Unión Europea. Debemos dar marca a los productos y encontrar vías de comercialización más agresivas que la globalización de la economía mundial nos exige, incluyendo todos los elementos del marketing.
Tampoco hay que descuidar las nuevas tendencias de los mercados, hay que tener siempre presente su evolución y los productos diferenciados que en cada momento demandan. En unos años será un hecho la ampliación de la Unión Europea a los países del Este, con una población de más de 100 millones de personas que demandará cada vez más bienes y servicios. Si tenemos buena posición en estos países antes de la ampliación nos encontraremos en el punto de inflexión cuando la demanda suba, lo que nos permitirá crecer, por lo menos, al mismo ritmo que los mercados. Para ello hemos puesto en marcha el Plan de Ampliación a Europa del Este, con objeto de apoyar a nuestras empresas en su presencia en dichos mercados con un plan estratégico a 4-5 años vista. Del mismo modo la Sociedad Instrumental para la Promoción del Comercio Aragonés, SIPCA, acaba de abrir dos nuevas delegaciones en Polonia y Brasil, dos países con gran potencial de crecimiento.
Apostamos pues por internacionalizar nuestras empresas en un sentido amplio. La internacionalización ya no es únicamente la exportación, sino el primer paso. Debemos ser capaces de cooperar con empresas no sólo de nuestro entorno sino de otros países para obtener beneficios y establecer acuerdos de colaboración comercial y tecnológica. Y como tercer paso, lograr la implantación en países de fuerte crecimiento en los próximos años para que la internacionalización de nuestras empresas sea completa y permita su consolidación en el exterior.
En todo esto juegan un papel clave la formación y la investigación. Es imprescindible que apostemos por la formación continua y por la diferenciación, por la competitividad en calidad y servicio respecto al precio, ya que no podemos ni debemos competir en costes frente a los países asiáticos o el Norte de Africa. Para eso es imprescindible invertir en formación e investigación, dos aspectos claves en la mejora competitiva, ya que cuanto más suponga el capital humano en la cadena de producción, mayor valor añadido tiene el bien o servicio. Hemos puesto en marcha la línea de becarios en el exterior, con un doble objetivo, fomentar la cantera de jóvenes profesionales y que nuestras empresas dispongan de personal de apoyo en su promoción, en importantes mercados de 4 continentes.
Aprovechar las nuevas tecnologías
La utilización de Internet como instrumento de promoción elimina barreras geográficas y permite la globalización de productos y servicios. La apuesta por la introducción en nuestras empresas de las nuevas herramientas ha de ser un objetivo común, de la Administración y de las empresas en pro de una mayor competitividad. Es una oportunidad que no debemos dejar escapar.
En los últimos años se han realizado fuertes esfuerzos inversores en la capacidad productiva, y por haber realizado la modernización tecnológica mas tarde que otros países, disponemos incluso de ventajas añadidas al ser, en muchas ocasiones, nuestros equipos más actualizados. Además, en mano de obra todavía somos competitivos con nuestro entorno y tenemos un mercado común con más de 300 millones de personas.
Todas estas conclusiones ponen de manifiesto, a mi parecer, que actualmente tenemos a nuestro alcance los medios para que nuestras empresas alcancen una excelencia competitiva cada vez mayor, en una economía cada vez más globalizada. Debemos luchar día a día para aprovechar las oportunidades que nos ofrecen los mercados. Y esta es una apuesta común, de todos los aragoneses.