Subraya la importancia de romper barreras históricas y empezar a pensar en logística, en lugar de transporte marítimo, por carretera o ferrocarril.

Durante el desayuno organizado por el Clúster Marítimo Español, el Secretario de Estado de Transporte del Ministerio de Fomento, Isaías Táboas señaló que la intermodalidad no es otra cosa, que cada mercancía emplee en cada tramo, el modo de transporte más adecuado y eficiente, con la finalidad de transvasar de sistemas de transporte más saturados a otros donde las infraestructuras existentes están desaprovechadas.
En palabras del Secretario, los costes externos motivados por la congestión en el tráfico de mercancías a nivel europeo se estiman en 80.000 millones de euros, lo que supone un gran problema que debe ser abordado sin demora.
Pese a que España ocupa una posición geoestratégica privilegiada y sus infraestructuras viarias, aeroportuarias y portuarias son excelentes, en palabras de Isaías Táboas, «lo que falla son las interconexiones entre cada una de las infraestructuras para poder tener una cadena logística eficaz y con el menor coste posible».
Por este motivo, el Secretario de Estado, ha insistido en la necesidad de trabajar para corregir errores históricos del pasado, donde la planificación de cada una de las infraestructuras era totalmente independiente. Isaías Táboas recordó que la Ley de Puertos, recientemente aprobada, junto con la colaboración público-privada para la creación de las infraestructuras, permitirá mejorar el transporte intermodal de mercancías en España.
En opinión del Secretario de Estado, el negocio portuario no debe limitarse al puerto como tal, sino que debe convertirse en una plataforma logística que busque tener actividades complementarias. En este sentido, -según Táboas-, «cada puerto, debe adaptarse a su entorno y a las necesidades de sus clientes, intentando ser lo más sostenible y coherente en cada momento».
Para intentar hacer a los puertos españoles más competitivos, el Secretario de Estado indicó, que se han puesto en marcha una serie de planes, incluidos en el «Plan de Impulso al Transporte de Mercancías por Ferrocarril», por valor de 1000 millones de euros, que afectan a 43 puertos de interés general.