El 7% de las empresas españolas afronta impagados en, al menos, una de cada cinco ventas a crédito de bienes o servicios. Un 9% adicional sitúa su impacto en no menos de una de cada diez operaciones.

Existe un porcentaje de compañías en España que enfrenta la falta de pago por parte de sus clientes. En concreto, y según un informe de Crédito y Caución- Atradius Group, el 51% de las empresas españolas basa la decisión de vender a crédito a un cliente en sistemas de control y verificación de su crédito y solvencia similares a los establecidos por el seguro de crédito.
El 16% de nuestras empresas sufre un impacto significativo de los impagos. De acuerdo con los datos del Grupo Atradius sobre el comportamiento en pagos de los mercados de nuestro entorno durante el último semestre, cuyas conclusiones para España han sido elaboradas por Crédito y Caución, solo el Reino Unido (25%) presenta peor comportamiento en este terreno.
Esta bolsa de empresas españolas está compuesta por el 7% que confiesa estar afrontando este problema en, al menos, una de cada cinco de sus ventas a crédito y el 9% adicional que sitúa el impacto en no menos de una de cada diez operaciones, según datos del informe.
Mucho más frecuente, en todos los mercados analizados por el estudio, es el retraso en el cobro tras el vencimiento de la factura. El 42% de las empresas españolas afirma verse afectada por este problema de forma frecuente. (17% y 25%, siguiendo el mismo esquema de la bolsa anterior). Sólo Italia (50%) y Alemania (43%) presentan un mayor impacto de la morosidad comercial. El mejor comportamiento en pagos se da en Suecia. Sólo el 3% de sus empresas padece impagos de forma frecuente y el retraso en pagos sólo afecta al 10%.
El 16% de las empresas españolas sufren un impacto significativo de los impagos por parte de sus clientes. Los más afectados son Reino Unido, Alemania e Italia.
Si el impacto de los impagos o el retraso en el pago es variable por países, otras prácticas son mucho más homogéneas. Aproximadamente una de cada dos empresas europeas oferta plazos de pago ajustados al sector o el mercado de destino al que pertenezca su cliente.
La extensión de este tipo de prácticas comerciales son un indicador de hasta qué punto los plazos de pago son un factor adicional al precio o la calidad a la hora de cerrar una venta. Prácticamente en todos los mercados analizados, incluido España, se registran porcentajes entre el 47% y el 55% del tejido empresarial. Las dos excepciones son Gran Bretaña, donde la intensidad de esta práctica alcanza al 69% de sus empresas, y Alemania que presenta un comportamiento más rígido en este sentido (35%).