Indra, la empresa española de tecnologías de la información, acaba de cerrar el contrato para la instalación de un sistema completo de ticketing en una de las tres líneas de metro de la ciudad de Shanghai, la Pearl Line, compuesta por 19 estaciones y con un tráfico diario de 700.000 viajeros, por un importe superior a los 14 millones de dólares. Con ello, Indra, que ya estaba presente en este país con sistemas de control y peaje de tráfico por carretera, simulación y gestión de tráfico aéreo, y cuenta allí con una delegación permanente desde 1998, entra en el mercado ferroviario chino y toma posiciones en un segmento de actividad con un importante potencial de crecimiento. El Metro de Shanghai prevé aumentar su red hasta 17 líneas en los próximos diez años, que generarán nuevas licitaciones ante las que Indra queda, tras esta adjudicación, en una muy favorable posición.
China, país de un crecimiento anual del PIB superior al 7%, prevé realizar múltiples inversiones en sistemas de transporte masivo de pasajeros (metros y trenes ligeros), donde destacan los de Nanjing, Tianjing, Wuhan y especialmente Pekín, que será ampliado y modernizado de cara a los Juegos Olímpicos que se celebrarán en Pekín en 2008. El Gobierno chino prevé pasar de los actuales 84 kilómetros de redes de metros y trenes urbanos que existen en la actualidad a 200 en 2005 y a más de 400 veinte años después. De ahí la importancia de este primer proyecto en Shanghai para participar en el futuro en este despliegue del transporte urbano colectivo.
Por el contrato para la Pearl Line, Indra desarrollará, implementará y pondrá en funcionamiento un sistema completo de ticketing, que cubrirá las funciones de control de entradas y salidas, expendición de billetes, tanto automáticos como manuales, y supervisión y control del sistema en cada una de las estaciones. El proyecto se completará con un centro de control integrado para toda la línea, desde el que se gestionarán y recaudarán las ventas.
El sistema que se instalará en la Pearl Line de Shangai incluye la más moderna tecnología de sistemas de pago en medios de transporte masivo, basada en un sistema mixto de tarjetas magnéticas y tarjetas inteligentes sin contacto (contactless), según la norma ISO 14443 A. Esta tecnología está preparada para ser integrada en un «billete único», de cara a una futura integración de todos los sistemas de transporte de la ciudad de Shanghai.
Los sistemas de expendición automática de billetes que se instalarán, corresponden a la última generación desarrollada por Indra y admitirán todos los sistemas de pago disponibles (moneda, billetes, tarjetas de crédito, tarjetas de débito y monedero electrónico). Tendrán, asimismo, la peculiaridad de ser los únicos del mundo que devuelvan el cambio, no sólo en moneda fraccionaria sino en billetes. El diseño dispone de un sistema multimedia para la interfaz de usuarios, y sus dimensiones y ergonomía se adaptarán perfectamente a personas de movilidad reducida.
Indra acumula en China en la actualidad una contratación superior a los 110 millones de dólares (unos 20.000 millones de pesetas).
Este nuevo contrato es producto de un concurso internacional en el que han participado las grandes multinacionales alemanas, japonesas, estadounidenses y francesas del sector. Especialmente dura fue la competencia con Alcatel, puesto que han sido empresas francesas las que han suministrado el material rodante del nuevo metro. En este sentido, ha sido decisivo el apoyo del Gobierno español, a través de la Secretaría de Estado de Comercio y Turismo, que ha igualado un crédito blando Gobierno-Gobierno para financiar la totalidad del proyecto en los mismo términos que había ofrecido Francia.