Las grandes empresas internacionales podrán instalar sus propias redes comerciales de venta al detalle en India tras la reforma de la legislación sobre inversión extranjera aprobada por el Gobierno liderado por el Partido del Congreso.
La reforma permite a las compañías extranjeras participar con hasta un 51% del capital en los negocios de ventas detallistas y representa una de las medidas más significativas para apreciar la determinación de Nueva Delhi de impulsar su programa de reformas económicas.
Aún así, la liberalización aprobada queda lejos de las demandas realizadas por los mayores grupos mundiales del sector de las ventas al detalle, como Wal-Mart o Tesco, que quieren la autorización de India para entrar totalmente en este creciente mercado dominado por nueve millones de pequeñas tiendas familiares.
Para el Ministro de Comercio indio, Kamal Nath, es la primera reforma para la eliminación de las anomalías e inconsistencias de su sistema de comercio que el país permite en 15 años. Hasta ahora, los fabricantes extranjeros sólo podían vender en India creando franquicias con socios locales.
Esta liberalización, además de permitir la entrada de las compañías de ultramar, facilita el encuentro entre la pujante clase media india y el capital extranjero. En otros sectores, también se facilita para la entrada de la inversión extranjera.