Greenspan alerta de que aumento de proteccionismo puede causar otra crisis

Según él, el déficit por cuenta corriente estadounidense asecenderá este año al 5,7% del PIB


El ex presidente de la Reserva Federal de EE.UU. Alan Greenspan alertó hoy de que el aumento del proteccionismo sería un «golpe importante» y podría provocar un ajuste «bastante doloroso» en los desequilibrios del sector externo en el mundo.

En un discurso durante la Asamblea Anual del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial, Greenspan señaló que un cierre de los mercados internos podría ocasionar que los actuales desequilibrios internacionales por cuenta corriente hagan verdadero daño al planeta.

Greenspan dijo que el proteccionismo es «peligroso» porque mina «el sistema global y las economías nacionales», y que su aumento daría «un golpe fuerte a la economía mundial, especialmente a las naciones emergentes».

En cambio, si el incremento del proteccionismo no se materializa, Greenspan cree que el déficit por cuenta corriente estadounidense, que este año ascenderá al 5,7 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), se corregirá sin consecuencias graves.

«Si la tendencia actual hacia el proteccionismo se contiene y los mercados siguen suficientemente flexibles», el desajuste en Estados Unidos desaparecerá «sin socavar la producción o el empleo», explicó Greenspan.

En este sentido, Greenspan se mostró más optimista sobre el tema que muchos otros expertos, incluido el FMI.

El Fondo ha pronosticado que el dólar tendrá que depreciarse aún más para corregir el déficit por cuenta corriente de Estados Unidos.

No obstante, Greenspan consideró que es posible que la caída experimentada hasta ahora por el dólar frente al euro sea suficiente para esa corrección y advirtió de que las predicciones sobre los movimientos de las monedas «tienen la misma exactitud que apostar a cara o cruz».

El déficit estadounidense se corresponde con el superávit en otros países, especialmente China, donde en 2008 superará el 10 por ciento del PIB, destacó hoy William Rhodes, presidente de Citibank y vicepresidente del consejo directivo del Instituto de Finanzas Internacionales (IIF).

El IIF, que es la mayor asociación de banca del mundo, opina que el desajuste es una «amenaza grave» para la economía.

Greenspan dijo creer que el superávit del sector externo chino se reducirá posiblemente con el aumento de la renta per cápita, pero señaló que a corto y medio plazo «es difícil prever ningún cambio significativo», dado el alto crecimiento del país.

El ex presidente de la Fed también hizo una llamada de atención sobre la situación fiscal estadounidense, que es un «problema muy grave».

Con el envejecimiento de la población será más difícil mantener el actual sistema de pensiones, alertó.

«Los republicanos y los demócratas se han puesto de acuerdo sobre este tema y su acuerdo es no hacer nada», se quejó.

Sobre la reciente turbulencia financiera, Greenspan indicó que era «un accidente que tenía que ocurrir», debido a la disminución de las primas de riesgo en el mundo hasta un nivel «insostenible».

Greenspan declaró que muchos de los nuevos títulos de gran complejidad creados en los últimos años «están a punto de desaparecer».

Puso como ejemplo los papeles que agrupan a hipotecas de alto riesgo, cuyas emisiones «son actualmente cero», después de haber alcanzado el 20 por ciento de todas las emisiones de papeles que usaban hipotecas como colateral.

«La razón es que han fracasado», detalló Greenspan.

A Greenspan se le ha acusado de tener parte de culpa de la crisis de los bienes raíces en Estados Unidos por bajar los intereses al uno por ciento cuando era presidente de la Fed.

Hoy se defendió con el argumento de que el «boom» inmobiliario experimentado por Estados Unidos y el resto de los países avanzados, excepto en Japón y Alemania, se debe a las bajas tasas hipotecarias.

Estas, a su vez, dependen del nivel de intereses a largo plazo, unos tipos que, según él, están fuera del control de los bancos centrales.