– ADER se creó en 1997 para la promoción y captación de proyectos empresariales ¿Qué balance hace de los siete años de vida de la organización?
Durante estos años, la Agencia de Desarrollo Económico de La Rioja se ha convertido en una referencia obligada para el sector empresarial riojano. La ADER ha trabajado por el progreso y el desarrollo de nuestra región mediante el apoyo a proyectos y programas de inversión, gestión, formación y creación de empleo, y también incidiendo en la mejora de las infraestructuras empresariales. La ADER ha destinado en este tiempo más de 1.000 millones de euros a propiciar la puesta en marcha de más de 4.500 proyectos. Y en este apartado, destaca el hecho de que, de esos proyectos, más de 2.000 han sido programas competitivos, es decir, de innovación, I+D, calidad, diseño, medio ambiente e internacionalización. Unos proyectos que, en suma, definen la capacidad competitiva de nuestro tejido empresarial.
– ADER participa en el Plan de Internacionalización de La Rioja junto a la Cámara de Comercio e Industria y el ICEX. ¿Cuáles son las líneas maestras de este Plan?
El Plan de Internacionalización de La Rioja prevé desarrollar acciones en cinco líneas fundamentales. Primera, información: a través de una página web, con jornadas específicas sobre diferentes países, mediante estudios de mercado y con diferentes publicaciones. Segunda, formación, a través de seminarios especializados y becas de internacionalización. Tercera, promoción: a través de programas como el PIPE 2000, misiones comerciales y planes sectoriales. Cuarta, financiación: firmando convenios con instituciones financieras. Y quinta, cooperación empresarial: apoyando la constitución de consorcios.
– ¿Cuál es el papel específico de ADER en la ejecución del Plan de Internacionalización?
La ADER, como principal agente impulsor del Plan de Internacionalización, ha puesto en marcha recientemente ADER-Red Internacional, una herramienta eficaz para acceder rápidamente a los mercados internacionales y consistente en la presencia de técnicos de negocio en diez países de todo el mundo y una cobertura total de 17 países: Alemania, Noruega, República Checa, Francia, Finlandia, Eslovaquia, Polonia, Suecia, México, Bélgica, Luxemburgo, China, Holanda, Dinamarca, Japón, Estados Unidos y Canadá. Los técnicos de negocio internacional ayudarán a introducirse en los mercados, facilitando el acceso a contactos comerciales adecuados a los intereses de las empresas, por un mínimo coste y ofreciendo un proyecto personalizado. Dos son los servicios que se ofrecen a las empresas: introducción de productos riojanos en los mercados en los que están ubicadas sus sedes y consolidación de la presencia de productos riojanos en los distintos mercados internacionales.
– ¿Con qué ventajas competitivas cuentan las empresas riojanas para su expansión internacional?
Por lo general, las empresas riojanas suelen ser de pequeño tamaño, pero al mismo tiempo muy versátiles, dinámicas, innovadoras y de calidad, en las que el diseño tiene un protagonismo creciente. Todo lo relacionado con el mundo del vino, con la Denominación de Origen Calificada, sigue siendo un referente en el que se miran muchas empresas. Pero además del vino, el tejido empresarial riojano cuenta con otros sectores punteros, como el calzado o el mueble, que muestran una gran capacidad de adaptación al mercado.
– En cuanto a la captación de inversiones en la región, ¿cómo definiría la situación actual?
La Rioja es una comunidad apta para invertir. Su situación estratégica, en pleno Valle del Ebro y a mitad de camino entre los principales centros productivos y económicos del país, hace de nuestra región un lugar idóneo para invertir.
– ¿Qué ofrece la Rioja a las empresas foráneas que puedan estar pensando en la posibilidad de instalarse en esta tierra?
Ante todo, una Administración próxima, que va a aportar toda la información necesaria para su implantación y que va a reducir al mínimo los trámites necesarios. Además, las empresas que estén pensando en implantarse en La Rioja, van a encontrar las mejores condiciones y una predisposición total por parte de la Administración. Por otra parte, el clima de paz social, los altos índices de renta y riqueza, junto a la amplia oferta de servicios, el patrimonio cultural y natural, convierten a La Rioja en una región muy atractiva para la inversión.