Cuando en Noviembre
se reúnan los
máximos representantes
de los 25 países de
la UE y los que representan
a Turquía, Líbano,
Siria, Israel, Jordania,
Palestina, Egipto, Túnez,
Argelia y Marruecos para
conmemorar el décimo
aniversario de los Acuerdos
de Barcelona y ratificar
la creación de la Zona
Euro-Mediterránea de
Libre Comercio y su
entrada en vigor en el
2010, las empresas de
logística española contemplaran
nuevas posibilidades.
En ese sentido debemos
felicitarnos, en cuanto
que las mismas podrán
compensar el estancamiento
o pérdidas de
actividad, que las continuadas
caídas del PIB, en
la mayoría de los países
de la UE se están produciendo.
Esta aseveración
tiene especial énfasis en
Alemania con un escaso
0,5%, en Francia que difí-
cilmente superara el 1,5%
o Italia con un crecimiento
cero y que difícilmente
pueden ser compensadas
por el desequilibrado, frá-
gil y burbujeante 3,5%
previsible para España
este año, que en consecuencia
reducen la
demanda interna de la UE
y deteriorando sus ventas
al exterior.
Extrapolado el marco
macroeconómico del crecimiento,
al sector de la
logística, es previsible un
frenazo al crecimiento del
sector, que unido al fuerte
incremento de los costes
del combustible y de
los servicios asociados,
podrían afectar negativamente
a medio plazo, en
el mejor de los casos, a las
cuentas de resultados de
sus empresas y en el peor,
a su propia viabilidad.
Por estas razones seria
deseable comenzar a dise-
ñar estrategias que permitan
a las empresas de
logística españolas, compensar
las posibles caídas
de sus actividades actuales
en los mercados europeos
e internacionales. En
esta línea, la creación de
la Euro Mediterranean Free
Trade Area (EMFTA)
supondrá, conociendo las
fuertes restricciones que
la mayoría de los países
asociados tienen con relaci
ón a los movimientos de
mercancías, como aranceles,
cuotas, tramites aduaneros,
infraestructuras
portuarias y aeroportuarias,
transportes y otros
servicios, un aumento
estimado de tráfico en el
área mediterráneo intra
zonal, superior al 20%
anual a lo largo de los
siguientes años a su entrada
en vigor.
Para llevar a cabo la
Euro-Med Free Trade Zone,
la Comisión puso en marcha
el programa MEDA
que a través de instrumentos
administrativos, asistenciales
y financieros esta
desarrollando subprogramas
de asistencia técnica o
de financiación como el
FEMIP, con objeto entre
otros de crear redes de
transporte, marítimos,
terrestres y aéreos que
permitan una integración
comercial fluida entre los
mercados de ambas riveras
del Mediterráneo.
Entre sus objetivos la
promoción de empresas
mixtas de Logística, de
transporte, de almacenamientos
de carga general
y frigorífica, así como la
ampliación y modernizacion
de infraestructuras
de puertos y aeropuertos,
a través de nuevas inversiones
o la privatización
de sus obsoletas instalaciones,
acompasándolas
con la modernizacion de
sus estructuras Aduaneras,
dotándolas de personal
mas especializado y
de medios mas adecuados,
son entre otros los
objetivos para adaptarse
en tiempo y forma a la
entrada en vigor de la
EMFTA.
Por esta razón los
Acuerdos de Barcelona
son importantísimos para
la estrategia de la logística
mediterránea española, ya
que en una nueva redistribuci
ón de los flujos
logísticas mediterráneos,
podría asumir el liderazgo
de la logística integrada
euro mediterránea en
su área más Occidental.
En particular sus ventajas
comparativas con
relación a Marruecos y
Argelia, que con mas de
60 millones de habitantes
y crecimientos del PIB
importantes, el primero
inducido por su fuerte
desarrollo y el segundo
acelerado por los elevados
precios de exportaci
ón de su petróleo y gas
estan generando mercados
de gran dinamismo.
El primero más desarrollado
e integrado en la
Logística europea y el
segundo con fuertes
carencias que limitan y
estrangulan el desarrollo
del país, que ofrecen a las
empresas españolas de
logística una amplía
variedad de nuevas oportunidades
de actividad y
de negocio que sin duda
ayudarían a compensar
en un ciclo bajista la previsible
desaceleración de
su actividad actual en los
próximos años.

