Las inversiones provenientes de América del Norte, Suiza, Bélgica y Japón experimentaron un alza importante el año pasado.

Francia mantuvo su atractivo en 2011, año en el que las empresas extranjeras tomaron 698 decisiones de inversión, que redundarán en la creación o el mantenimiento de 27.958 empleos.
De hecho, el año 2011, con una media de 13 decisiones de inversión en Francia, por semana, constituyó la segunda mejor media del último decenio. Los empleos generados por estas inversiones confirmaron la tendencia a la baja observada desde hace varios años en los países de Europa occidental, en virtud, sobre todo, del carácter más tecnológico de los proyectos acogidos.
Estos resultados fueron presentados por François Baroin, ministro francés de Economía, Finanzas e Industria, y por Emmanuel Berthier, delegado interministerial de Ordenación Territorial y Atractivo Regional, en presencia de David Appia, presidente de la Agencia Francesa para las Inversiones Internacionales.
Francia, segundo país europeo receptor de inversiones físicas que impliquen movilidad internacional, atrae a empresas del mundo entero (40 países diferentes en 2011). Europa, con un 60% de las decisiones de inversión, sigue siendo la primera región de origen al tiempo que, en 2011, Estados Unidos alcanzó el primer puesto en la clasificación por países.
En 2011, con una media de 13 decisiones de inversión en Francia, por semana, constituyó la segunda mejor media del último decenio.
Las inversiones provenientes de América del Norte, Suiza, Bélgica y Japón experimentaron un alza importante el año pasado, mientras que la posición de los países emergentes se mantuvo estable (con un 6% de los proyectos) debido, en particular, a una disminución de las inversiones chinas.
Las inversiones registradas por la AFII y las agencias regionales de desarrollo económico son realizadas por empresas extranjeras de diverso tamaño: pymes, en lo que atañe al 28% de los proyectos, empresas de tamaño intermedio (ETI, en un 34%) y grandes empresas (en un 39%).Tales inversiones se dividen de manera equilibrada entre la creación de nuevas implantaciones (en un 46% de los casos) y las ampliaciones de las ya existentes (en un 46%, lo que representa 322 inversiones, el mejor resultado de los últimos cinco años). Los demás proyectos consisten en la compra de empresas en dificultades o en adquisiciones acompañadas de creación de empleo.
Francia, primer destino europeo de las inversiones industriales, fue en 2011 el país elegido por 220 empresas extranjeras para realizar inversiones en actividades productivas. A su vez, las inversiones relacionadas con las actividades de servicio alcanzaron los 216 proyectos, y las relacionadas con la I&D y la implantación de centros de decisiones, otros 40 y 30 proyectos, respectivamente, alcanzando los niveles más altos registrados en el último lustro.
David Appia, presidente de la AFII, subraya: «El año 2011 nos ha permitido confirmar dos constataciones: El fuerte atractivo de Francia, país donde el número de nuevas inversiones extranjeras superó por segundo año los niveles registrados antes de 2010, y la confianza que le brindan a Francia las empresas de las principales economías mundiales, ya sea de Estados Unidos, Alemania o Japón. En los últimos cinco años, 3.384 nuevas inversiones han generado 156.110 empleos. Para la economía francesa, esta apertura pone mucho en juego, puesto que las 20.000 empresas extranjeras implantadas emplean a más de dos millones de personas, efectúan un tercio de las exportaciones francesas y sufragan más del 20% del gasto empresarial en I&D».