Estados Unidos acuerda la mayor reforma financiera en 70 años

Se reforman las controles sobre Wall Street tras los hechos sucedidos con las hipotecas subprime


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Estados Unidos ha alcanzado un acuerdo para reformar su sistema financiero con el fin de tomar medidas que permitan tener un mayor control sobre el mismo y evitar que se puedan volver a suceder situaciones como las generadas a raíz de las hipotecas subprime, uno de los orígenes de la actual crisis económica.

El acuerdo entre los negociadores de la Cámara Baja y de Senado de Estados Unidos se producía de madrugada, momentos antes de que el presidente estadounidense, Barack Obama, se desplazará a Toronto para asistir a la cumbre del G-20.

Esta reforma es la mayor que se ha acometido en el sistema financiero de Estados Unidos en 70 años desde que se produjera la gran crisis de 1929 y las medidas comprenden una profunda reestructuración de los controles sobre Wall Street. Además, también contempla una mayor protección para los consumidores, al mismo tiempo que se posibilita, mediante la nueva legislación, hacer frente a las entidades en apuros que son consideradas como demasiado grandes para que caigan. Entre otras medidas también se han incluido mayores requisitos de capitalización para los bancos y una mayor supervisión y más estricta del mercado de derivados.

Pero, sin duda alguna, uno de los puntos más polémicos de la reforma es la medida por la que se limita las operaciones especulativas por parte de los bancos con sus fondos propios. Es la conocida como ‘regla Volcker’ al ser impulsada por el ex presidente de la Reserva Federal. Se imponen límites a las operaciones que los bancos pueden hacer con instrumentos derivados y se tendrán que registrar los fondos de alto riesgo con más de cien millones de dólares y se deberá revelar información sobre las transacciones y carteras de inversión.

Estas medidas se concretan en la creación de un consejo único de regulaciones y en la concesión de nuevas atribuciones a la Reserva Federal. Además, el gobierno de Estados Unidos podrá interferir en las grandes instituciones que estén en riegos de caer y al borde de la bancarrota. Además, también se podrán regular las agencias de calificación de crédito para evitar conflictos de intereses.

De cara al consumidor, se crea una oficina de protección financiera del consumidor, que se enmarcará dentro de la Reserva Federal.

Las reacciones a las medidas introducidas no se han hecho esperar. Por parte de la industria americana de finanzas y banca ya se ha indicado que estas nuevas normas pueden llegar a suponer un recorte de hasta el 20 % en sus beneficios.

Las medidas tendrán que ser aprobadas ahora por cada Cámara del Congreso. La firma, posiblemente, podría producirse el 4 de julio.