Ambos líderes destacaron las «excelentes relaciones» bilaterales y subrayaron su compromiso de impulsar una Europa más cohesionada, competitiva y defensora del derecho internacional.
La reunión, que tuvo como objetivo reforzar los lazos entre Madrid y Berlín, sirvió para alinear posturas sobre la agenda política, económica y diplomática de los próximos meses. Pedro Sánchez enfatizó la «sintonía mutua» con el canciller alemán y defendió la necesidad de «apostar por más Europa». El presidente del Gobierno aseguró que «este mensaje de unidad es el más poderoso que podemos trasladar a nuestros ciudadanos, y también a quienes buscan dividirnos y debilitarnos».
Uno de los puntos clave del encuentro fue la defensa del derecho internacional. Sánchez destacó que la fortaleza de Europa debe manifestarse en su apoyo a Ucrania frente a la invasión rusa y en la búsqueda de una solución para la crisis en Oriente Próximo.
En cuanto a la política exterior, ambos líderes coincidieron en la necesidad de hacer de Europa un continente más competitivo, justo y sostenible. Sánchez propuso impulsar la innovación, las energías verdes y las interconexiones energéticas entre los Estados miembros para fortalecer la autonomía estratégica de la región.
El presidente agradeció a Alemania su apoyo en el desarrollo de las interconexiones, especialmente las que conectan la Península Ibérica con el resto del continente, resaltando el potencial de España para aportar «soberanía energética a Europa» gracias a las energías renovables y el hidrógeno verde.
Al concluir el encuentro, Sánchez recapituló la esencia de la colaboración: «La Unión Europea es una historia de éxito, que sigue inspirando a buena parte del mundo; defendamos su legado con convicción y valentía desde dos grandes baluartes como son nuestros países: España y Alemania».